lunes, 5 de noviembre de 2007

Educación Ambiental y consumo

Belén López


En este primer ensayo la temática que manejé partió de la curiosidad por conocer por qué en la sociedad en la que actualmente vivimos se consumen productos en grandes cantidades y lo relacioné con el modo de pensamiento que lo condiciona, por eso se menciona en un apartado del escrito una breve historia de los modos de producción comenzando desde la comunidad primitiva hasta el capitalismo con sus características inherentes.

En el caso específico del capitalismo, considero que dentro de su lógica están dadas las condiciones para que los fines de ganancia que persigue influyan en el comportamiento de los individuos, ya que el capital en su afán de reproducirse se auxilia de ciertos elementos mediáticos como la publicidad para que los individuos compren mercancías, ya que estos mismos elementos generan necesidades en la gente.

Esto degenera en un deterioro en el medio ambiente, ya que el hombre utiliza material primas que son extraídas de la naturaleza, al consumir en cantidades estratosféricas poco a poco se desgastan los recursos del planeta, con las consecuencias que en la actualidad se viven: los gases de efecto invernadero, el cambio climático, destrucción de bosques etc., el pensamiento del momento condiciona el accionar de los individuos sin mediar en el desastre ecológico que se avecina.

Por lo que al final de mi escrito se propone una alternativa de solución a este problemática, haciendo las sugerencias correspondientes, y la inquietud de elaborar en un futuro un proyecto de Educación ambiental y para el consumo en las escuelas.

La escritura de este documento resultó muy satisfactoria para mí puesto que estoy aprendiendo a expresar mis ideas y a estructurarlas , considero que este trabajo es fruto de un esfuerzo por comenzar a analizar textos y construir una visión del mundo en el que estoy viviendo.

Impacto del modo de producción capitalista en la sociedad
Al principio de la industrialización surgieron elementos en la sociedad tales como:

· El empresario: surgido de una sociedad flexible, sin límites para los hombres con talento, que aportaron ideas a la naciente industria, un ejemplo de este tipo de hombre fue James Watt; quien formó una de las primeras compañías de vapor. Hombres como él mostraban interés en el crecimiento de las inversiones, el progreso tecnológico y la producción. Un rasgo interesante fue su condición humilde, reflejo de una sociedad producto de un nuevo pensamiento liberal, el pensamiento de la libre empresa para cualquier persona sin importar su condición social.

· En Inglaterra los campesinos sufren un drástico cambio en su forma de vida puesto de un trabajo en el campo pasan a ser obreros, mudándose a las ciudades, lugares trabajan largas jornadas de trabajo. Su lugar será la fábrica: “el centro de la vida social y económica”.(Heilbroner,1999:66) Las condiciones de vida del obrero eran paupérrimas, a la par de una tasa de mortalidad alta, pues la expectativa de vida era de 17 años, las condiciones de vida eran tan difíciles, como se cita la opinión de un empleado de gobierno en un informe de 1839 acerca de un barrio de obreros :“El barrio… alberga a una población que fluctúa entre 15 000 y 30 000 personas. El distrito está compuesto por varias calles angostas y plazas, y en medio de cada plaza, hay un montón de estiércol. Aunque la apariencia exterior de esos lugares era repugnante, no estaba preparado para la suciedad y la miseria que encontré en su interior. En algunos cuartos de los que visitamos por la noche encontramos una masa de seres humanos apretados en el piso. A menudo había de 15 a 20 hombres y mujeres juntos, algunos con ropa y otros desnudos. Casi no había muebles y lo único que daba a estos agujeros la apariencia de viviendas era el fuego que ardía en el fogón. El robo y la prostitución son las principales fuentes de ingresos de esas personas” (Heilbroner, 1999,67)

Las ínfimas condiciones de vida de los obreros considero fueron resultado de un desarrollo limitado de la técnica y a que definitivamente en los primeros años de la industrialización alguien debía pagar el precio del cambio de un modo de producción a otro, los obreros pasaron a formar la clase social explotada por los burgueses que se apropiaban de los medios de producción y de tener el poder y la libertad que tanto pregonaba el liberalismo.
Paulatinamente las condiciones de vida de los obreros mejoraron, tienen acceso a tiempo libre, menos horas de trabajo etc., Esa misma población llega a tener el poder adquisitivo suficiente para consumir las mercancías que se fabricaban en los centros industriales para satisfacer sus necesidades, poco a poco con la aplicación de la técnica, cambia el trabajo mismo, la producción se incrementa y el costo por unidad se reduce, la velocidad de producción de mercancías se incrementa

Posteriormente el capitalismo pasa por tres grandes fases:

1. La fase del capitalismo premonopolista de libre concurrencia, que se fue agotando al final del siglo XIX.
2. La fase oligopólica imperialista, que se inicia a fines del siglo XIX y continua hasta la década del sesenta del siglo XX, con ocupación industrial creciente para la mayor parte de la población económicamente activa.
3. La tercera fase aún vigente, se caracteriza por la alta concentración del capital financiero productivo y del capital excedente especulativo de circulación legal e ilegal y mafiosa como sucede con el tráfico de armas o del narcotráfico.(Grana,2004:45)

A lo largo de este proceso del capitalismo, el ser humano transforma la naturaleza para adaptarla a sus necesidades, comienza la búsqueda de un ideal de vida, la aplicación de la técnica buscará el beneficio, por lo tanto, los capitalistas buscan la reconstrucción del modo de vida, sobre las bases del capitalismo.

Tal como lo menciona Ander-Egg el capitalismo es un modo de vida (1998:74).Este fenómeno impone lo que autores denominan “el mundo de la mercancía, con el fin de obtener un beneficio y acumular capital. “consumimos más cada día-sólo hace falta fijarse en los cubos de basura de nuestras casas-porque hemos llegado a interiorizar los mensajes publicitarios que nos convencen que necesitamos más, o que nos merecemos más o podemos sorprender a los que queremos con multitud de cosas materiales .Unas mejoran nuestra calidad de vida, otras nos hacen sentir fuertes y sanos, y otras no las necesitamos pero nos pueden venir bien algún día. Acumulamos bienes y enseres, y a veces lo hacemos simplemente porque queremos hacerlo. (MasLlorens, 2004,39)

Basado en lo anterior yo defino que se vive en una sociedad en la que no sólo se satisfacen las necesidades más elementales sino que el mercado inventa nuevas necesidades para que la gente compre, motivada por la acción de la publicidad y el marketing. Las personas dejan de ser lo que son para convertirse en un ser en función de lo que tiene, el estatus social lo da la posesión de bienes, utilizar una marca, estar al grito de la moda, imitar los estereotipos de masculinidad y feminidad vigentes etc. “tener status (figuración social),cuyo nivel viene dado por el baremo del dinero ,es el proyecto existencial que propone este modelo de vida a los seres humanos, como si este fuera el fin último de la existencia” (Ander Egg,1998,75)

El bombardeo publicitario constante que muestra un ideal de belleza, actitudes etc. convence a las mayorías y genera un cambio en este individuo que consume porque persigue el ideal de vida, la compra de mercancías le asegura el ideal pero una vez que sale la venta una nueva mercancía se deshace de lo que tiene para volver a comprar, si no accede a la mercancía se genera un sentimiento de frustración y vació en él, que se disipa una vez que compra.

La dinámica se resume en:
· Crear la necesidad.
· Producir una mercancía.
· Consumir.

El consumo es una vía de canalización para la satisfacción de los deseos sobre todo de alcanzar el ideal del momento. “Se configura la personalidad del homo consumens o para decirlo de manera más amplia, un productor siempre dispuesto a producir, un consumidos siempre dispuesto a consumir, un ciudadano no contestatario. Se absolutiza lo individual, transformando en irrelevante todo lo demás, cada uno va buscando su propia ventaja, desentendiéndose de la convivencia. (…)Se crea un clima en el que todos estamos entre tentados y entrampados por un cierto espíritu individualista.” (Ander Egg, 1998:76) Ahora en la sociedad globalizada con las grandes transnacionales con sus aparatos publicitarios que dominan en el escenario actual, se dictan los estándares de vida y de consumo, considero que el ser humano se encuentra en la encrucijada de la resistencia o la adaptación de un modelo que simplemente busca la pérdida de la identidad y la búsqueda de la satisfacción material en el consumo de mercancías que se desechan cuando no cubren expectativas.

Estos son los principales cambios de la sociedad ,de ser una sociedad que consume para satisfacer sus necesidades básicas a otra que busca satisfacer necesidades creadas por el mismo sistema capitalista, utilizando la publicidad para llegar a millones de individuos, no con el fin de beneficiarlos sino que generar ganancias a costa de sus deseos insatisfechos.

Alternativa: Educación Ambiental y Educación para el Consumo
Resulta evidente que la relación que el hombre mantiene con el ambiente no es la adecuada, ya que los fenómenos sociales que siguieron a la revolución industrial han producido problemas ambientales que ya forman parte de las noticias diarias en los medios de comunicación .Los patrones actuales de producción y consumo son insostenibles y han tenido como consecuencia la profundización y ampliación de la pobreza y la destrucción de los ecosistemas.

En el informe “Más allá de los límites del crecimiento” (Meadows, 1993) se reconoce la conclusión que ha continuación se señala:

ü “El crecimiento de la actividad humana extractiva y contaminante ha rebasado la capacidad de carga de muchos ecosistemas .Al respecto se advierte que sin reducciones significativas en los flujos de materiales y energía, habrá en las décadas venideras una incontrolable disminución per capita de la producción de alimentos ,el uso energético y la producción industrial “ (Semarnat, 2006,30)

La situación que padece la mayor parte de la humanidad debido a la distribución desigual de los recursos, de las materias primas, de las carencias de las mayorías y al despilfarro de muchos, ha creado una situación que no podrá sostener la Tierra por mucho tiempo.
Razón por la que n los años setenta la Educación ambiental fue planteada como una necesidad por los preocupados por la crisis del ambiente. Era y es necesaria ya que es una vía para ejercer influencia en la gente, en sus conciencias y emociones, y en ese ámbito la Educación juega un papel destacado:

La Educación ambiental segùn Barrera está definida como:

“El proceso que proporciona conocimientos, actitudes y habilidades para comprender y valorar el entorno natural y social del sujeto, a sí como sus complejas interacciones que posibilita el aprovechamiento racional de dichos entornos y promueve el bienestar y la elevación de la calidad de vida de todos los seres humanos sin deteriorar el patrimonio ecológico, social y cultural que ha de ser heredado a las generaciones futuras”(1999:17
Considero que la Educación ambiental es la propuesta más viable, como una medida de sensibilidad a los individuos acerca de la crisis ambiental ya que promueve un cambio de comportamiento social que buscará frenar la sobreexplotación y destrucción del ambiente.

“La Educación ambiental tiene que ser concebida como una educación; es decir en un proceso que se inicia en los primeros estadios escolares y que no debe concluir jamás “(Otero, 1998,61)
Por lo tanto de esta manera queda implícito que para la Educación ambiental no sólo se debe circunscribir al ámbito escolar, sino a la participación de toda la sociedad en su conjunto, basado en los principios que considero son básicos para sus ambiciosos propósitos:

ü La percepción de la realidad: La Educación ambiental debe generar las oportunidades de aprendizaje que permitan transformar las formas en que cada uno construye su realidad(...) La Educación ambiental no debe ser una mera transmisión de conocimientos sino la construcción de conocimientos a partir de la realidad(Sánchez,2001,10)

ü Sistemas de creencias, valores ,actitudes: Los procesos de educación deben considerar no sólo los conocimientos necesarios ,sino también el análisis de las creencias, el desarrollo de actitudes en relación con el ambiente(Sánchez,2001,10)

ü Diversidad e identidad cultural: Debe recuperar las tradiciones culturales, la música y el arte, como formas de expresión .Se debe valorar la diversidad cultural de los pueblos y rescatar del olvido su tradición.

ü El ser humano como ser integral: Desarrollo del ser humano incluyendo sus emociones e impulsos (Sánchez, 2001, 11) Es decir la visualización del ser humano, como un ser integral con emociones que inciden en sus acciones, en su calidad de vida y desarrollo.

ü Una visión de ciencia integral y ética: Necesidad de un enfoque para la vida, de un ética ecológica, como una nueva formar de pensar sobre el planeta.

La dimensión ética deberá ser básica para que la concepción de la Tierra se transforme pues, no es un espacio cualquiera; el espacio en el que vivimos y en el que merecemos vivir con una mejor calidad de vida. Por lo tanto la educación formal, y no formal deberá transformarse.

A su vez se debe impulsar la participación comunitaria y de todos los demás actores de la sociedad, para seguir el proceso más allá de los muros de las instituciones., con el trabajo de los profesionales en cada una de las áreas del conocimiento y la elaboración de propuestas.
Partiendo de lo anterior existe una necesidad de una educación para el consumo ya que de seguir con este tipo de prácticas depredadoras del ambiente, se llegará a la destrucción de nuestros recursos, por lo que considero de vital importancia la necesidad de un aprendizaje participativo, en el que teoría y práctica estén presentes puesto que “El hombre sólo se transforma al aplicar los conocimientos que asimila y al poner en práctica las nuevas actitudes que ha aceptado” (Vásquez, 2001:286)

Formando un consumidor responsable que piense en el futuro, que consuma productos y servicios que cubran sus necesidades básicas. “A que tenga presente que consumir hoy pensando en el mañana ,es usar y consumir productos y servicios que cubran las necesidades básicas y que nos aporten una mejor calidad de vida reduciendo el consumo de productos materiales y naturales tóxicos, todo ello con el fin de no hipotecar el futuro de las siguientes generaciones” (Cordero y Pérez,1996:87)

Bajo esta perspectiva los referentes deben considerar a la Educación para un consumo responsable, y la promoción de un bien común, reconociendo los derechos y deberes de las –personas; todo supone la existencia de una nueva racionalidad social, es decir, un cambio radical del pensamiento del ser humano, que oriente la Economía hacia el consumo responsable.
Para mi es de suma importancia la formación de una nueva mentalidad ética frente al consumo, considerando a los objetos como bienes para conseguir más que un estatus social. Claro que también es importante una metodología en la que se debe hacer hincapié en la promoción de la autonomía y compromiso social del individuo. Los valores, hábitos y actitudes serían un punto medular para formar una persona con un desarrollo pleno y que resuelva problemas en la vida cotidiana.

La escuela será el espacio idóneo para comenzar con este tipo de Educación para el consumo sobre todo en la Educación Básica, con la elaboración de proyectos de acción participativa bajo el esquema de talleres donde la labor del profesor se centre en la motivación, con una buena preparación del material y correspondiente planificación.

En definitiva se trata de concientizar acerca del papel de los alumnos como consumidores con el fin de influir para que a futuro su acción participativa influya en los procesos de producción y evite consecuencias desastrosas en el ambiente.

Efectivamente un cambio de pensamiento en los individuos ,cambio ya que el que existe en la actualidad no genera las condiciones para la sustentabilidad de las sociedades, es menester comenzar con la labor en las escuelas puesto que suena un tanto utópico un cambio repentino en la concepción lógica del capitalismo, por lo que esta propuesta es un buen inicio para generar cambio en el pensamiento de los individuos y que mejor lugar que en las aulas donde se imparte la enseñanza básica, momento en que los alumnos están en la búsqueda de una identidad y a la construcción de una personalidad que se definirá posteriormente .

Bibliografía
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domingo, 4 de noviembre de 2007

Pensamiento moderno, Reforma Protestante y Educación Ambiental: Algunas implicaciones

Alma Rosa Suárez Ruiz.

Presentación
Este trabajo tiene la intención de provocar una reflexión sobre el desarrollo de algunas formas de pensamiento que se gestaron desde finales de la Edad Media y principios del Renacimiento (siglos XIV al XVI) en Europa Occidental con la aportación del movimiento de la Reforma Protestante y que modificaron nuestra concepción del mundo y la forma en la que nos relacionábamos con él. Esta modificación de pensamiento ha provocado consecuencias que, apenas en las últimas décadas estamos empezando a comprender. Al reflexionar sobre esta transformación tal vez podamos encontrar caminos idóneos para hacer frente a las problemáticas que en la actualidad estamos enfrentando.

La Edad Media, antecedente del pensamiento moderno
La Edad Media fue una época de aproximadamente diez siglos (del año 476 d.C. al siglo XVI aprox.) en la Europa Occidental que se caracterizó por un sistema político, económico y social conocido como feudalismo, cimentado en la propiedad de la tierra, una economía agropecuaria enfocada principalmente al autoconsumo, con una fuerte jerarquización de clases encabezada por los reyes y el Papa, máximo representante de la Iglesia, la cual ejercía una hegemonía férrea sobre toda la región a través del poder político-ideológico-económico que sustentaba(1).

Dentro de la forma de pensar de la Edad Media, el universo era visto como un todo, la tierra era el centro, todo tenía un orden perfecto e inmutable, tenía su principio y su fin y cada persona nacía en una posición social y en ella se quedaba toda su vida, ni siquiera se concebía la idea de cambiarla (2). En este sentido la gente de la Edad Media tenía un profundo sentimiento de seguridad e inmutabilidad del mundo que la rodeaba y de su propia existencia, los objetos tenían ánima y los fenómenos eran explicados por fuerzas extrañas, mágicas, basadas en preceptos y relaciones sensibles. La Iglesia era la única poseedora de la facultad de salvar a las almas de los poderes malignos de estas fuerzas o del castigo eterno. En el pensamiento medieval las actividades cotidianas y los asuntos del mundo eran vistos con desprecio, la salvación se alcanzaba con una vida ascética apartada de lo cotidiano (3). Esta concepción provocó el establecimiento de muchos monasterios donde los monjes se apartaban del mundo y la aparición de múltiples órdenes mendicantes.


Los primeros siglos de la Edad Media (V al X aprox.), no fueron tiempos muy favorables para un desarrollo intelectual, el pueblo en general vivía en la ignorancia, el acceso a la cultura era privilegio de unos cuantos, sobre todo miembros de la Iglesia (4), principalmente en los monasterios donde sólo sabían leer y escribir algunos monjes encargados de copiar los libros a mano generalmente en latín. Estos libros, entre ellos la Biblia, eran de acceso restringido aún para los miembros del clero y celosamente guardados en las bibliotecas de los monasterios. La iglesia era la encargada de sustentar todo el cuerpo de creencias y saberes de la época, de aceptarlos o rechazarlos, vigilarlos, difundirlos, salvaguardar que se respetaran y se alinearan con su ideología. Ninguna creencia, idea o teoría, podía manejarse abiertamente si no contaba con el aval de la Iglesia. La filosofía que sostenía, conocida como Escolástica, tenía la función de defender la religión católica y sus intereses (5).


Posteriormente se abrieron algunas Universidades, generalmente dirigidas por sacerdotes, pero el acceso a ellas era privilegio de unos cuantos, Le Goff lo llama “Aristocratización de la Universidad” (1996: 122); y aunque no eran los grandes centros del saber como se cree comúnmente, en ellas se realizaban estudios sobre derecho y teología, se recuperaron y tradujeron escritos antiguos sobre medicina y de algunas de ellas salieron grandes pensadores que impulsaron el desarrollo de la ciencia y el conocimiento.


Las artes durante la Edad Media, en su mayor parte al servicio de la Iglesia, en sus inicios se caracterizaron por seguir el estilo románico de fuerte influencia bizantina y en sus etapas finales siguieron el estilo gótico en la pintura, escultura, arquitectura, música, literatura (6). Para los siglos XIV al XVI con el surgimiento de una burguesía, con poder económico y la influencia de las ideas humanistas, se dio un estímulo a todas las artes impulsando la época que ahora conocemos como Renacimiento.

El Renacimiento
Entre los siglos XIV y XV (finales de la Edad Media) varios factores impulsaron el surgimiento del Renacimiento: la peste negra (1348), la caída de Constantinopla (1453), crisis agrícolas, rebeliones campesinas, procesos de emancipación de naciones, el auge de la actividad mercantil y la aparición de una nueva clase social, la burguesía, con poder económico y facultad para elegir a sus representantes. Todo ello comienza a producir cambios en la concepción del mundo y la relación de éste con el ser humano, el humanismo cobra fuerza, se acrecienta el interés por la cultura (7).


El panorama con respecto a la educación de la gente comenzó a cambiar, entre 1480 y 1520 todo el clero podía leer y se le había preparado para el estudio, al menos en teoría. En la clase acomodada el 60% de las personas sabían leer y escribir, pero entre la gente pobre menos del 1% lo sabían hacer. La educación formal era seguida por vocación más que como una base general (8).


Con el surgimiento del Renacimiento se volvió la mirada al estudio de los clásicos, se empezó a romper con las nociones religiosas medievales acerca de la naturaleza, la sociedad y el hombre, aparecen precursores del pensamiento moderno como el sacerdote franciscano Donus Scoto (1266 – 1308) criticando la tradición aristotélica fue el primero que propuso rechazar la razón en las cuestiones de la fe. Guillermo de Ockham (1280 – 1349) prosiguió por ese camino y completó el divorcio del conocimiento práctico y el teórico (9).


El cardenal Nicolás de Cusa astrónomo, matemático, humanista, contribuye a la formación del pensamiento renacentista, introduce una nueva idea del hombre que ya no está en un estado contemplativo sino como actor de su propio destino. Cusa dice:
“Sé tú tuyo y Yo seré tuyo” es decir “Si quieres que yo, Dios, habite en ti, tú tienes que ser primero tú y nadie más, tienes que elegir para ti tu propio destino, tu auténtico rostro y no pretender heredar algún lugar que te hubiera sido acordado” (Villoro, 2005: 34).


Escribe que el hombre es un todo porque tiene en sí la posibilidad de ser cualquier cosa. En 1449 en su obra la docta ignorancia ataca el aristotelismo y la resistencia del hombre al cambio:
“Tanto es el poder de una larga observancia que los más prefieren renunciar a la vida antes que a la costumbre” (Le Goff, 1996: 126).

El sacerdote neoplatónico Marsilio Ficino (1433-1499) dice que alma y cuerpo constituyen dos sustancias distintas y separables, la destrucción de la 2ª no causa por lo tanto la desaparición de la 1ª (solución platónica); la actividad unificadora del alma se revela mejor en su facultad superior, el intelecto; que el hombre no tiene un lugar fijo en el macrocosmos sino es un microcosmos en sí mismo con la posibilidad de ser otro cualquiera (10).


Otro neoplatónico, Pico de la Mirandola (1463-1494) estudioso celoso del hebreo y la cábala, dice que el ser hombre consiste en ser lo que el hombre quiera porque está bajo el cuidado de su libre arbitrio, complementando la idea de otro pensador humanista Gianozzo Manetti que dice que la grandeza del hombre está en la actividad creadora que desempeña (11).
A pesar del despliegue de estos grandes hombres, no fue fácil la transformación del pensamiento medieval al pensamiento moderno, pues el primero seguía muy fuertemente arraigado en la gente en general, pero poco a poco surgieron más intelectuales que vinieron a reforzar este desarrollo.


“Lo cierto es que, aun cuando esos sabios hayan tenido intuiciones notables, éstas permanecieron durante mucho tiempo estériles … La tiranía de la teología que impedía a los sabios de nociones científicas claras” (Le Goff, 1996: 126).

Para el siglo XV el humanismo ya predominaba en Italia principalmente, y aunque en Alemania y en ciudades como Borgoña y Flandes todavía le presentaban fuerte resistencia (12), van prevaleciendo las ideas humanistas y su concepción naturalística, alzan su voz grandes pensadores como Jacques le Fevre en Francia, Juan Colet en Inglaterra, Erasmo de Rótterdam en Holanda, surge una idea de progreso, como un retorno a los clásicos. El centro no es ya el mundo sino el hombre (individualismo) y su papel dentro de éste, pasa de ser contemplativo, a un ser con libertades individuales y destinado a construir su propio mundo (13). El pensamiento se vuelve más pragmático, mecánico-causalista, su interés se vuelca en el “cómo”de los fenómenos que se observan para intentar explicarlos con un lenguaje matemático basados en la experimentación y en el método científico (14).


Las grandes universidades se convierten entonces en potencias políticas y fuentes del saber, desempeñando un papel activo, en las luchas entre los estados (15). Para el siglo XV las naciones empiezan a consolidarse, de incipientes nacionalidades a Estados Nacionales Europeos. Maquiavelo sienta las bases de la teoría del Estado Moderno con su propia estructura, idioma común, instituciones y leyes que los unían (16). Estos cambios en el campo de las creencias y de las conciencias aunado a la decadencia de la Iglesia motiva la Reforma religiosa.

La Reforma Protestante
La Reforma fue un movimiento religioso que se dio en varios países de Europa Occidental durante el siglo XVI, que buscaba un retorno a la doctrina y los principios fundamentales establecidos en la Biblia como única fuente de fe y en contra de la Iglesia Católica, atacando la corrupción que prevalecía en ella y la desviación de su doctrina.
A fines de la Edad Media la Iglesia se encontraba en un estado de franco declive, desde el Papa hasta los sacerdotes de más bajo rango estaban corrompidos (17), lo que generó una serie de protestas religiosas. Al respecto Rodríguez (1994: 35) dice:

“A través de la predicación de la doctrina cristiana, (la Iglesia) ejercía un gran predominio sobre la conciencia de la población, misma que se veía defraudada en sus creencias, al observar el tipo de vida escandalosa que llevaba la mayoría de sus dignatarios y sacerdotes”


Proliferaba en la Iglesia desde el siglo IV la costumbre de ostentar y reverenciar “reliquias” de todo tipo (18), a las que se les concedían “poderes” de salvación y que afianzaban el dominio ideológico sobre la población. También era común a la Iglesia la venta de indulgencias para librarse del castigo por los pecados o para salir del purgatorio, esto implicaba que los que tenían posibilidades económicas tenían “permiso” para cometer hasta el peor de los pecados y salir bien librados. En 1520, el Papa León X convoca a la venta de más indulgencias para obtener fondos para la construcción de la Basílica de Roma, con lo que esta práctica ya deshonesta, es descaradamente impulsada aún más.

Principales protagonistas de la Reforma
A principios del siglo XVI el clima con respecto a la Iglesia era cada vez de mayor descontento. Los impuestos papales, la intromisión en los nombramientos eclesiásticos opresivos, ejemplos de clérigos indignos, extensiones de impuestos al clero, además del fermento del humanismo hicieron que algunos ojos buscaran un cambio y un despertar religioso. Algunas de las voces más relevantes, que se alzaron para protestar fueron:


Juan Wyclif (1324 – 1382) profesor en la Universidad de Oxford, Juan Huss (1369 – 1415) sacerdote, rector en la Universidad de Praga, Jerónimo Savonarola (1452 – 1498) monje nacido en Ferrara, Juan Calvino (1509 – 1564) sacerdote francés influido por el humanismo y por las ideas de Lutero. Todos ellos relacionados de una manera u otra con la Iglesia Católica, ante la realidad que observaban, protestaron en general negando la efectividad y sustento bíblico de muchas de sus prácticas, la corrupción existente, el abuso contra el pueblo, el despilfarro y pugnando por una revisión y regreso a las fuentes primigéneas de la fe y por el acceso del pueblo a éstas. Por sus ideas sufrieron persecución y algunos, muerte violenta por parte de la Iglesia.
Uno de los más notables reformadores fue Martín Lutero (1483 – 1546), sacerdote agustino, alemán, doctor en Teología. Estudioso de la Biblia, trata de reformar a la Iglesia, no separarse de ella. El 31 de octubre de 1517 publica 95 tesis en las que manifiesta sus ideas y desacuerdos, entre los principales mencionamos: su inclinación por la lectura de la Biblia, como única fuente de fe; la salvación por arrepentimiento; el rechazo a la efectividad de la confesión auricular; cuestionaba la autoridad papal para remitir penas o culpas; la ayuda al pobre no como medio para alcanzar la gloria sino como una consecuencia del amor al prójimo; el por qué, si la Iglesia era la encargada de salvar almas no lo hacía por puro amor y ponía estas indulgencias a la venta; exponía los abusos y blasfemias del clero con la venta de estas indulgencias; el que se hicieran extensivas a las penas del purgatorio y preguntaba por qué, si el papa tenía tanto dinero, no construía con él la Basílica de Roma (19).


La respuesta del clero fue contraria a sus expectativas, fue rechazado, amenazado, citado a presentarse a declarar en la dieta de Worms, y excomulgado mediante la Bula Exsurge Domine. Gracias a la protección del elector de Sajonia, Federico el Sabio, salva la vida y continúa su obra traduciendo la Biblia al alemán, escribiendo y predicando incansablemente.


Aunque la intención inicial de Lutero no era separarse de la Iglesia, el movimiento de Reforma creció fundando nuevas congregaciones religiosas sobre todo en países del norte de Europa (20).
Aportaciones de la Reforma al desarrollo del pensamiento.


La Reforma alcanzó a los países bálticos, donde encontró la ayuda de Alberto de Brandemburgo, duque de Prusia; en Suecia y Finlandia, triunfó con Gustavo Basa; en Dinamarca y Noruega con Cristian III y rebasó los límites de la Europa de entonces, hasta algunas partes de Rusia (21). Contribuyó a la consolidación de estas y otras naciones como Suiza, Alemania, Holanda e Inglaterra, quienes antes de ella se encontraban poco integradas y con la separación del dominio del papado se reconocieron y fortalecieron como naciones.


Uno de los aportes más loables de la Reforma fue la promoción de la educación del pueblo ya que desde el principio impulsó la alfabetización de sus congregantes y el acceso a otras formas de culturización como la música y las artes en general como medio para superarse. La Reforma ayudó al pueblo en general a sacudirse el yugo ideológico que la Iglesia mantenía sobre él y facilitó el camino a las nuevas ideas del renacimiento.


Se puede observar en los países que abrazaron el protestantismo un carácter de disciplina y respeto por el trabajo que hasta la fecha les ha generado dividendos, Weber (1974) afirma que este cambio en la concepción del trabajo y la actitud ante él, dio pie al inicio de capitalismo.


El movimiento Protestante también fue y sigue siendo un primordial impulsor de las libertades humanas. La cultura y la ciencia no pueden avanzar donde no hay libertad. En los países que abrazaron este movimiento se gestaron adelantos en todas las áreas de desarrollo humano, una prueba de ello son los grandes genios que han dado al mundo en todas las artes y ciencias, basta con mencionar algunos nombres como Copérnico, Shakespeare, Livingstone, Bacon, Spencer, Leibniz, Chalmers, Weber, Bach, Haendel, Beethoven, y otros más.

La Contrarreforma
Como ya se mencionó la respuesta de la Iglesia ante el movimiento de Reforma fue de completo rechazo y persecución hacia los que la proclamaban. Quemaban los libros de Lutero y Calvino, a través de la Santa Inquisición perseguían a los herejes (disidentes) para torturarlos y quemarlos.


Ante los vanos esfuerzos por acabar con el movimiento, La Iglesia Católica convoca a un Concilio en Trento 1545-1563 para consolidar la autoridad papal, hacer una reorientación general de la Iglesia, precisar sus dogmas esenciales, controlar las imprentas y publicar un índice de libros prohibidos.


En Portugal y España aparece Ignacio de Loyola que buscando purificar a la iglesia funda la Compañía de Jesús, quienes se dedicaban a los ejercicios espirituales, sermones y obras de caridad, con una férrea disciplina.


Todo ello mejoró un poco la situación de la Iglesia Católica, disminuyó la corrupción, recuperó algo del prestigio perdido sobre todo en Italia, España, Portugal y Francia, pero no pudo acabar con la Reforma Protestante sobre todo en países como Holanda, Alemania, Suiza e Inglaterra donde ya el movimiento se había consolidado.

La Educación Ambiental y el pensamiento Moderno
El desarrollo del pensamiento ha pasado por diversas etapas. Durante la Edad Media el ser humano se consideraba un elemento dentro de la naturaleza y aunque no entendía muchos de sus procesos o le daba explicaciones mágicas, sentía un gran respeto por ella. Con el surgimiento del humanismo, se asume como responsable de su propio destino, con poder de decisión, su visión del mundo y su relación con él se vuelve antropocéntrica.


Desde este cambio de concepción, el ser humano empezó a usar a la naturaleza ya no como fuente de sustento sino como fuente de riqueza y poder. Ésta pasó a ser un “objeto” del que podía hacer uso indiscriminadamente, Grün (2004) llama a este proceso “objetivación de la naturaleza”.


Los seres humanos nos sentimos entonces superiores a ella, con el derecho de estudiar a través de la ciencia sus fenómenos para conocerlos, predecirlos y dominarlos, justificando como verdadero sólo aquello que podía medirse y demostrarse a través del método científico, buscando por medio de la experimentación principios aplicables universalmente en base a una serie de razonamientos sencillos, eslabonados, para llegar a otros más complicados (22).
El desarrollo de la ciencia y la tecnología basado en esta visión, con un paradigma civilizatorio altamente depredador, como lo llama González Gaudiano (1997), ha generado procesos de explotación de los recursos naturales y deterioro del entorno que se han ido incrementando a medida que este desarrollo ha avanzado, a tal grado, que la naturaleza ya no es capaz de revertir los daños o regenerar los recursos depredados.


En la época que estamos viviendo, cuando los gobiernos de los países proclaman su lucha por abatir el analfabetismo, mejorar el acceso y la calidad de la educación, cuando la ciencia y la tecnología han avanzado tanto y creemos que las personas de las “sociedades modernas” están más preparadas intelectualmente, cuando los conocimientos son más accesibles con los medios de comunicación masiva, la información fluye a velocidades antes inconcebibles y está al alcance de más personas y cuando el ser humano ha creído poder manipular a la naturaleza a su antojo, podríamos pensar que la ignorancia está disminuyendo.


En la actualidad existen otras formas de ignorancia y fanatismo en la humanidad. ¿El modo en que hemos actuado sobre la naturaleza y lo seguimos haciendo sin siquiera percatarnos del daño que estamos ocasionando, no es acaso otra forma de ignorancia?


El pensar, con una visión muy corta, que si yo no talo un árbol directamente, no mato a una ballena o no tiro basura en la calle, no estoy contribuyendo a dañar el planeta, ¿No es también un tipo de ignorancia de toda la compleja relación de esta naturaleza con el ser humano? ¿Conocemos todas las implicaciones y relaciones que envuelven cada uno de nuestros actos diarios, la forma en que contribuimos a la destrucción indiscriminada de la naturaleza para satisfacer nuestras necesidades básicas y muchas no tan básicas, como nuestros hábitos de consumo de agua, alimentos, vestido, energía, llámese luz, gas, gasolina, etc., nuestra actitud ante las políticas gubernamentales, nuestra participación o no participación ciudadana, etc.?
Por generaciones hemos sido educados con la idea de que la felicidad se obtiene al alcanzar el “progreso”, por lo que éste debe ser nuestra meta en la vida, la idea de que sólo se puede lograr a través del desarrollo de la ciencia y la tecnología, de que en la ciencia está la respuesta a todas nuestras interrogantes y que en la tecnología está la solución a todos nuestros problemas.
Nos han infundido la idea de que la felicidad se puede obtener al poseer más cosas. Desde nuestra más tierna infancia hemos, y cada vez más, estamos siendo bombardeados, por todos los medios y sin el menor escrúpulo, por publicidad que nos crea la necesidad de adquirir más y más objetos aún sin tener las posibilidades económicas para ello y en muchas ocasiones sin realmente necesitarlo: una casa mejor, un auto más lujoso, ropa más a la moda, el mejor celular, el juguete más avanzado, la computadora de modelo más reciente, el cuerpo más perfecto, y así la lista sería inacabable.


En esta carrera interminable hacia no sabemos donde, los recursos del planeta son los que están llevando la peor parte, han soportado por siglos este despojo, pero el avance tecnológico, que cada vez es más acelerado, está devastando los recursos a una velocidad que ya no le permite a la naturaleza regenerar sus procesos, aunado a la contaminación de agua, aire y suelo que estamos generando, la situación está llegando a su límite y las consecuencias son cada vez más notorias.


Agreguemos a esto la tendencia humana del dominio de unos hombres sobre otros, llámese económico, político, ideológico o social y la avaricia que impulsa al que tiene cierto poder para ejercerlo y acrecentarlo por cualquier medio y sin el menor escrúpulo. Esto nos ha llevado también a una crisis social. La problemática es sin duda multifactorial y no es fácil encontrar soluciones sobre todo cuando éstas afectan intereses individuales, nacionales e internacionales en un mundo en el que los grandes consorcios económicos extienden sus influencias a nivel planetario y cada vez es más difícil el sustraernos de ellas.

En este camino de la “modernidad” no podemos decir que todo ha sido malo, la ciencia y la tecnología han logrado magníficos avances, el ser humano puede observar y conocer procesos antes insospechados, llegar a lugares inimaginados, controlar enfermedades antes devastadoras, regenerar órganos enfermos, etc. Pero, ¿Todo esto es absolutamente verdad?, ¿La ciencia tiene todas las respuestas?, ¿La tecnología podrá revertir o solucionar los problemas que enfrentamos hoy en día? ¿Tenemos todos los seres humanos las mismas posibilidades de acceso al progreso y sus ventajas?


Volvamos nuestra mirada hacia la historia para buscar de entre lo acontecido lecciones que nos puedan servir de guía para encontrar la solución. Así como en el Renacimiento, la educación vino a reforzar el desarrollo de nuevos pensamientos, en la actualidad la educación es un medio importante para ayudarnos a todos a entender y manejar de la mejor manera la crisis ambiental que ahora enfrentamos.


Una persona que tiene acceso a la educación, desarrolla un pensamiento más crítico y una visión más amplia de su realidad, sus causas y consecuencias, tiene también acceso a otras formas de pensar diferentes de la suya, tiene más elementos para juzgar lo que puede aceptar o no como verdad y tiene más posibilidades de elegir lo que le conviene para actuar de una manera o de otra.


Así como hace siglos se produjo un cambio de pensamiento que permitió el desarrollo de la humanidad, ¿Necesitamos ahora una nueva revolución de nuestro pensamiento? ¿Necesitamos un nuevo paradigma que nos de una nueva visión el mundo y nuestra relación con él? Es aquí donde la educación ambiental adquiere relevancia pues es el camino más viable para abordar los problemas ambientales con una visión holística, biocéntrica, ético-histórica, que trabaje todas las áreas del currículo considerando todas las interrelaciones político-económico-sociales que conlleva. La educación ambiental no tiene aún todas las respuestas, pero los educadores ambientales estamos trabajando en la búsqueda de los medios idóneos para ayudar a la sociedad a entender la crisis ambiental con todas sus implicaciones, construyendo una forma diferente de relacionarnos con nuestro entorno, reconociendo la necesidad del cuidado y protección del medio ambiente, para encontrar las soluciones a los problemas que le hemos ocasionado y ayudar a descubrir formas que nos permitan hacer uso de los recursos de manera racional de modo que no minemos la capacidad de sustentabilidad de nuestro planeta, el único en el que nos desarrollamos.


Bibliografía
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(1) Para profundizar sobre las características del feudalismo ver (Rodríguez 1994: 11 y 12).
(2) Villoro, L. (1992) El Pensamiento Moderno. Filosofía del Renacimiento. México, El Colegio Nacional – FCE.
(3) Goff, Jacques Le (1997) Pensar la Historia. Modernidad, presente, progreso. Barcelona, España, Paidós.
(4) Rodríguez, J. et. al. (1994) Historia Universal. México, Limusa, 2ª Edición.
(5) Rodríguez (1994: 12)
(6) Para mayores referencias consultar: Waller, A. (1994) La música durante la Reforma del Siglo XVI. México, Deto S. A. Talleres, http:
www.rsta.pucmm.edu.do/biblioteca/pinacoteca/arte%20medieval/pagina%20principal.htm// www.veredasaber.ula.ve//http:rincóndelvago.com/edadmediamusical/estudiantes.info/musica/musica_en_la_edad_media.htm
(7) En esta época surgen grandes artistas como Miguel Ángel, Da Vinci, Bocaccio, Petrarca y otros. (Ibid., pp. 20-21).
(8) Hale, J.R. (1998) La Europa del Renacimiento. México, Siglo XXI Editores S. A., 9ª Edición.
(9) Goff, Jacques Le (1996) Los intelectuales en la Edad Media. Barcelona, España, Gedisa, 4ª
(10) Villoro, L. (1992)
(11) Ibid., (1992)
(12) Romero, J. (1997) La Edad Media. Bogotá, Colombia, Fondo de Cultura Económica, 21ª Edición.
(13) Ibid., (1992)
(14) Para ampliar la información consultar Abbagnano, N. et. al. (1964) Historia de la Pedagogía, México. Fondo de Cultura Económica y Berman, M. (2004) El Reencantamiento del Mundo. Santiago de Chile, Cuatro Vientos, 9ª edición.
(15) Goff, J. (1996)
(16) Rodríguez, (1994)
(17) Bainton, R. (1989) Martín Lutero. México, CUPSA, 3ª Edición.
(18) Se ostentaban toda clase de objetos como reliquias, desde clavos de la cruz de Cristo, restos de santas momificadas, hasta gotas de la leche de la Virgen María.
(19) Para consultar el contenido completo de las 95 tesis consultar Hernández, M. (1999) Martín Lutero “Las Noventa y Cinco Tesis”, Un Documento Histórico. México, CUPSA.
(20) Bainton, R. (1989)
(21) Rodríguez, (1994)
(22) Abbagnano, (1964)

Características del Pensamiento Moderno. ¿Cuándo perdió el hombre su relación filosófica con la naturaleza?

Cristina Patricia Chávez Rangel

Salvo que revise profundamente sus modos de vida
y produzca sus riquezas de otro modo, la humanidad
destruirá cada vez más de prisa los recursos que han
requerido milenios para constituirse
Jaques Attali

En estas páginas, ahondaré en algunos antecedentes del pensamiento moderno y las características de esta época, hasta llegar a las implicaciones que tuvieron en la modificación radical de la relación del ser humano con la naturaleza, situación que ha traído graves consecuencias al medio ambiente poniendo en riesgo la sobrevivencia de todas las especies que habitamos el planeta.

Antecedentes y características del pensamiento moderno
Los antiguos pensadores griegos en especial Aristóteles[1] establecieron un patrón que duró aproximadamente dos mil años: concibieron una gran tierra estacionaria al centro del universo y alrededor de ésta el Sol, la Luna y pequeñas estrellas ordenadas; todos estos cuerpos orbitando a velocidades constantes y más allá se encontraba solamente Dios.


El mundo se percibía como algo finito, donde todo ocupaba un lugar de acuerdo a ese centro que era Dios, y al decir todo se hace referencia al mundo celeste y al mundo geográfico, los seres humanos se ordenan de acuerdo a ése centro y tienen al igual que las cosas un lugar natural que obedece a su naturaleza la cual está regida por leyes que no se pueden rebasar, según Villoro (1992). La física aristotélica, además, reconocía que cada cosa tiene su propia esencia y que cada individuo sigue las finalidades que le son determinadas por su entelequia, es decir que ninguna cosa puede darse por su naturaleza.


En la Edad Media el pensamiento estuvo determinado por un elemento: Dios. Y el lugar o sitio natural que cada persona o cosa ocupaba era primordial, sin embargo, después surgió una nueva imagen del mundo la función que cada quien desempeñaba resultaba clave. En este punto las relaciones que rigen entre las cosas y las personas, el lugar que cada individuo ocupa en la tierra se relativiza, se desmoronan los estamentos de la sociedad, Villoro (1992).


La Edad Media fue sucedida por la época moderna,[2] cuyo punto máximo fue el Renacimiento donde se rompió con la idea de un mundo ordenado en centro y periferia. Esto provocó un cambio radical en la imagen del mundo y, por tanto, en el pensamiento de los seres humanos. Es a partir de ésta época que el hombre concibió y apreció al mundo desde una perspectiva distintita: hombre y naturaleza se separaron. Con este cambio, anota Villoro (1992), surgió un rasgo característico de la modernidad: el individualismo, ¿quién soy yo? Esto provocó que el mundo del hombre fuera el que él mismo realizara con su práctica y el entorno se convirtiera en un objetivo de estudio más para ser medido, organizado, cuantificado y estructurado.


En el siglo XVI científicos modernos como Kepler, Galileo, Descartes, Pascal y Newton supusieron en sus obras una condición: la ruptura de la naturaleza, entendida como la convicción de que el mundo está ante nosotros, para que actuemos sobre él, no únicamente para ser contemplado[3]. Esta figura de la naturaleza tiene, según Villoro (1992) las siguientes características: comprender al mundo descubriendo la naturaleza de cada cosa, cada cosa obedece a su propia naturaleza, la naturaleza obedece a leyes generales inmanentes, todo está vinculado con todo y la naturaleza está constituida por materia universal en perpetuo desarrollo.
En esta época el mundo ya se ve como algo infinito, y esta nueva idea acerca de la naturaleza se expresa en términos metafísicos con Giordano y Telesio en Villoro (1992), que resumen así las posibilidades de un saber científico de la naturaleza: la posibilidad de una síntesis universal en el espacio, en el tiempo, en estos dos aspectos por separado y unidos después para poder dar razón de los hechos.


La nueva imagen de la naturaleza subyace a la ciencia y a la magia renacentista. En los siglos XV y XVI la magia tiene gran auge y es admitida en lo que se consideraba como conocimiento científico; ya que no había distinción entre la magia y la ciencia. La magia proporcionó una gran cantidad de datos empíricos sobre la naturaleza que obligaba a la observación directa y a la clasificación de los hechos observados, la alquimia es un buen ejemplo de como, la ciencia y la magia, se vinculaban para construir y crear nuevos objetos.


Sin embargo, esta concepción se modificó, pues, como todo modelo explicativo, fue rebasado y fue sustituido por otro. En este punto de inflexión se evidencia el cambio de un paradigma a otro que es cuando, según Kuhn (1971) se gesta una revolución científica.

Revolución científica
La pérdida de significado en sentido religioso o filosófico está enraizada en la Revolución Científica de los siglos XVI y XVII que rompió con la visión de un mundo encantado, que según Berman (1987), hasta entonces había predominado, todo lo que había en la naturaleza se contemplaba como algo maravilloso, hasta antes de la Revolución científica, el cosmos era un lugar de pertenencia y correspondencia, el destino personal estaba ligado al cosmos como ya se mencionó anteriormente, y es esa relación la que daba significado a la vida.


El conocimiento pasado, fue desdeñado por diversos pensadores y a mediados del siglo XVII el desarrollo del método científico[4], facilitó llegar a soluciones que permitieron el rápido desarrollo de la ciencia y técnicas modernas.


Newton manifestaba que ya no se apoyaba en los antiguos que ahora iba en hombros de sus predecesores como Kepler, Galileo y Descartes. Se inició un creciente interés por la matemática y por la importancia práctica de ésta ciencia en las técnicas y en las artes: “J. Kepler fue quien dio el primer paso decisivo al llegar a descubrir por inducción fórmulas matemáticas para regular problemas naturales. Enunció las leyes matemáticas del movimiento de los planetas”, Abbagano y Visalberghi (1964). De igual manera las contribuciones del científico italiano Galileo fueron de gran importancia, ya que construyó y utilizó el telescopio para realizar observaciones del Sol, la Luna, las estrellas y los planetas; con lo que demostró que nuestro planeta no era el único centro de movimiento celeste, y que la Vía láctea era un conjunto de estrellas, y decía que para ser filósofo hay que observar directamente a la naturaleza y no solo consultar los textos aristotélicos o de la Biblia. Galileo pudo vislumbrar con claridad el método que servirá a la ciencia para mayores éxitos. Abbagano y Visalberghi (1964).


La compenetración de la tecnología y la ciencia estuvo en la raíz de la Revolución Científica, la tecnología se convirtió en un medio de producción muy importante en la conciencia humana; los procesos de pensamiento se estaban convirtiendo en algo matemático-experimental. La cognición, la realidad y el método científico occidental están relacionados con el surgimiento del capitalismo a principios de la época de la Europa moderna, la ciencia forma parte de los desarrollos sociales y económicos a gran escala, como la invención de la imprenta en 1450 o el descubrimiento de América en 1492.


El cambio de pensamiento se origina en el ser humano debido a la nueva forma de percibir la realidad, el universo antes visto como algo vivo, poseyendo sus propias metas y objetivos, ahora es visto como una colección de materia inerte, que se mueve rápidamente sin fin ni significado[5]. Esto en forma conjunta con el súbdito énfasis en el dinero, el surgimiento de la ciencia, así como la tecnología (aunque ésta surge mucho tiempo antes), como una forma de controlar al medio ambiente, formaron parte de los pasos sin precedente para la transformación del pensamiento moderno.

Implicaciones ambientales
La historia de la época moderna al menos al nivel de la mente es la historia de un desencantamiento continuo, desde el siglo XVI la mente ha sido exonerada del mundo fenoménico. En la actualidad estamos presenciando el resultado de una lógica que tiene ya varios siglos, por lo que ahora enfrentamos la urgencia de resolver la crisis ambiental que ha dejado la modificación del pensamiento de los seres humanos, y donde está en juego la sobrevivencia de todas las especies. “La humanidad se encamina irremediablemente al holocausto en este siglo, sino logra reducir sustancialmente las emisiones de gases contaminantes que están generando el calentamiento global. El llamado efecto invernadero estabiliza la temperatura media de la Tierra cuando la atmósfera evita la fuga inmediata de energía que nuestro planeta recibe del Sol. Sin embargo a partir de la revolución industrial se generalizó la quema de combustibles fósiles, que en los últimos cincuenta años ha aumentado, lo que provoca el aumento de la temperatura media”[6].


Este cambio de cosmovisión al cual se ha hecho referencia, ha dejado una crisis en la sociedad, y muchas de éstas crisis pueden considerarse un conjunto policrístico en el que están entre ramificadas y enmarcadas, crisis de desarrollo, crisis de la modernidad, crisis de todas las sociedades, por lo que no hay un solo problema vital, sino varios problemas vitales, Morín en Ramírez (1997).


La idea de que la modernidad es entendida como el dominio racional sobre la naturaleza y sociedad, no es verdadera, ya que se comprueba que no ha sido racional y que además ha provocado desencanto, desesperanza, desilusión en los seres humanos, así como alarma porque lo que está en juego es la sobrevivencia de todas las especies; ya que el poder que adquirieron los seres humanos al dominar a la naturaleza no lo utilizaron para construir una morada mejor, no convirtieron la naturaleza en espíritu como soñaron los renacentistas, sino que, el ser humano actuó por codicia al afán del dominio más que al amor y a la inteligencia. La naturaleza fue transformada al servicio de nuestras necesidades pero también fue socavada hasta inhabilitarla como morada del hombre reducida a capricho de los intereses humanos, Villoro (1992).


Cuatro siglos después, la modernidad se pone en entredicho, a pesar de que se reconoce que en ésta etapa se dio un gran paso para la emancipación de los seres humanos, que quisieron ser dueños de su propia historia; y que modificaron la forma de concebir a la naturaleza, para dominarla, manipularla, controlarla, vejarla y destruirla; y los costos que se están pagando por ello son muy altos.


Otro factor determinante es el desarrollo del Capitalismo que si bien es cierto condujo a sociedades donde los seres humanos disfrutaran de mayores libertades, también provocó la enajenación en el intercambio de mercancías, a la explotación del trabajo, y al olvido de valores como solidaridad, la justicia y la igualdad social. El potencial destructivo generado por el desarrollo capitalista lo colocó en una posición negativa con respecto de la naturaleza. Tal situación no es consecuencia de desastres naturales o del simple azar, es fruto de un modelo de desarrollo social y económico que se dirige sólo al lucro inmediato de una minoría, Gadotti (2000).


Todo esto ha afectado a los países de gran desarrollo industrial y en los países subdesarrollados ha subsistido la miseria y la opresión, todo lo anterior obliga como dice Ramírez (1997) a un análisis económico-político sobre el modelo de desarrollo que estamos siguiendo. La globalización[7] como modelo de desarrollo es característica central de nuestro tiempo y del futuro previsible, implica que la fronteras se borran, que la información las traspasa a gran velocidad, que la políticas se unifican, que la producción de bienes y el ofrecimiento de servicios se internacionalizan. Este modelo está marcado por la incertidumbre, desde la caída del muro de Berlín en 1989 hasta el fin de la historia. La globalización es un proceso que se acelera como tendencia al mismo tiempo que se debilitan las organizaciones como la ONU, UNESCO, UNICEFF, etc. que fueron fundadas para vivir un concierto planetario, han perdido su razón de ser.


Mención aparte merece la globalización de sur a norte de la pobreza, la informalidad y la economía subterránea, los negocios ilícitos y criminales, en los países ricos crece la marginación a la par que la pobreza; se globaliza también el desempleo, constatamos diariamente que se globaliza el ideal de una sociedad de consumo dispendiosa, productora de bienes innecesarios, se globaliza un modo de producción irrespetuoso con el medio ambiente, el capital se mueve libremente hacia los países donde las leyes al respecto son más laxas, Schmelkes (2000).


Hemos llegado al punto de que, el mundo en el que vivimos está formado por un conjunto de artefactos dirigidos por el ser humano, y si la producción de los países que no pueden consumir empezara a crecer como creció en los países industrializados, lo que estaría en peligro, de acuerdo con Campos (1995), sería la supervivencia de la especie humana. Y es precisamente el momento que ahora estamos enfrentando: cómo sobrevivir a la situación por la que atraviesa nuestro planeta que tiene alarmantes daños como el calentamiento global, desastres naturales, abuso irracional de los recursos naturales, deterioro de la salud; se propone sustituir el modelo de producción y consumo vigente, ya que, como afirma Ramírez (1997), este modelo tiende a la acumulación, a la industrialización, a la urbanización, al armamentismo, al consumismo, a la americanización, al deterioro ambiental y a la multiplicación de la pobreza; por lo que se hace necesario y urgente que se cambie por otro modelo que reparta equitativamente la riqueza, elimine lo superfluo y nos reconcilie con la naturaleza.

Implicaciones educativas
El II Foro de la UNESCO sobre Ciencia y Cultura, realizado en Vancouver (Canadá), en 1989 para analizar el tema “La sobrevivencia en el siglo XX”, concluyó que la sobrevivencia del planeta se volvió una preocupación inmediata. La situación actual exige medidas urgentes en todos los sectores-científico, cultural, económico y político y una mayor sensibilidad de toda la especie humana, Gadotti ( 2000).


Ante esta emergencia surge la necesidad de tener un mejor conocimiento del medio ambiente, de adquirir habilidades apropiadas para utilizar este conocimiento, e iniciar acciones tendientes a un uso sensato del medio ambiente sin perturbar el equilibrio ecológico, esto determina una pedagogía del medio ambiente, en donde la conducta de uso correcto de los recursos del planeta viene a constituirse en uno de los objetivos finales del proceso educativo Otero (1998).


También debe estimular el desarrollo de una capacidad crítica y creativa de los alumnos, para facilitar la adquisición de una “dimensión ambiental”, en la que el entorno deja de ser un simple recurso para convertirse en un eje alrededor del cual los aprendizajes adquieren sentido.
La escuela[8] es capaz de construir el futuro en el presente, para ello es necesario entender la escuela como un fenómeno social, además de verla como una institución que se inserta en la sociedad. Es una microsociedad que puede conscientemente vivir en pequeño el futuro deseable, por lo que debemos darnos a la tarea de desarrollar en los alumnos capacidades y habilidades que les permitan transformar lo que haya que transformar para vivir en armonía con la naturaleza.


Asimismo, Perkins (2000) señala que la educación depende de las experiencias de aprendizaje que el maestro proponga y de los aprendizajes que los alumnos adquieran, sin embargo los docentes no son máquinas a las que se programe el currículo a desarrollar; los docentes[9] son más que un mero cúmulo de saber, habilidad y técnica; los docentes son también personas, y no podemos comprenderlos a ellos ni a su quehacer sin entender lo que es él como persona. Por lo que una de las grandes asignaturas pendientes es sensibilizar y concientizar a los docentes de la responsabilidad social que tenemos, en este momento histórico.

Consideraciones finales
La relación filosófica que el ser humano tenía con la naturaleza en la Edad Media, se fue diluyendo en la época moderna, donde los seres humanos se concibieron como algo aparte de la naturaleza, la visión de la ciencia, el control del medio ambiente a través de la tecnología, y las relaciones comerciales, dieron paso a una escalada de dominio, vejación, perturbación y alteración; a tal grado que hoy está en peligro la sobrevivencia en el planeta.


Por lo que es necesario conservar el momento de verdad del pensamiento moderno y superarlo en un pensamiento nuevo, una modernidad repensada desde el estadio posterior de una nueva imagen del mundo, Villoro (1987). De ahí que es apremiante tomar conciencia del desafío que representa para los seres humanos en general, y particularmente para los que elegimos la docencia, el momento histórico que estamos viviendo; para promover una educación tomando en cuenta la totalidad de la realidad, sin fragmentarla, considerando a la educación ambiental como una educación permanente, es decir, como un proceso que se inicia desde los primeros años de vida escolar, y que no debe concluir jamás.


La educación sólo puede ayudar si se enfoca hacia metas acordes a la problemática actual, teniendo en cuenta el futuro inmediato y vivenciando con los alumnos, la importancia de reconstruir la relación entre la sociedad y la naturaleza. Esta podría ser la contribución desde las instituciones educativas, sin embargo no sería suficiente, ya que la velocidad con que se dan los cambios sobrepasa la habilidad de diferentes disciplinas, por lo que se requiere que todos desde los más poderosos hasta los que menos tienen, aportemos la parte que nos corresponda, que no es poca.

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OTRAS BIBLIOGRAFÍAS:
“Revolución u holocausto” La Jornada, El mundo, 08-02-07. Ángel Guerra.


[1] SEP, ( 1997) Ciencia y conocimiento para todos (trad. Castilleja), México.
[2] En este punto, equiparo el término época moderna con el momento en el que la historia de Occidente que rompe con la forma de vida de la Edad Media.
[3] Morris Berman (1987), El reencantamiento del mundo, Cuatro vientos, Santiago de Chile.
[4] Entiendo por método científico el modo riguroso de los hechos de la experiencia adquiridos por la observación y experimentación.
[5] Morris Berman (1987), El reencantamiento del mundo, Cuatro Vientos, Santiago de Chile.
[6] Véase “Revolución u holocausto” La jornada, El mundo 08-02-07.
[7] Silvia Schmelkes, La formación de valores en la educación básica, México 2004. S.E.P.
[8] Silvia Schmelkes, (1998), La formación de valores en la Educación Básica, SEP, México.
[9] Michael Fullan y Andy Hargreaves, (1996), La escuela que queremos, SEP, México.