lunes 5 de noviembre de 2007

Editorial (Núm. 170, octubre-diciembre 2007)


Del 20 al 22 de septiembre se llevó a cabo en nuestra casa, la Universidad Pedagógica Nacional. Unidad 095 Azcapotzalco, el 1er Coloquio Nacional de estudiantes y egresados de Programas Académicos en Educación Ambiental. Así, la edición 170 de Caminos Abiertos dedica sus artículos a la Educación Ambiental.

El Profr. Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán abre la edición con el discurso inaugural de este magno evento.

A continuación, el lector encontrará una reflexión de la Profra. Yazmín Martínez Morales sobre la manera en que la Educación Ambiental se ha incorporado en el currículo de nivel secundaria en México.

El siguiente artículo presenta interesantes reflexiones en torno a las relaciones entre Educación Ambiental y Consumo, realizadas por la Profra. Belén López.

Dos textos más, profundizan alrededor del Pensamiento Moderno y la Educación Ambiental. Alma Rosa Suárez y Cristina Patricia Chávez nos invitan a considerar, cada quién con su estilo, los avatares que han llevado ha establecer una relación muy peculiar del hombre con la naturaleza.

Por otro lado, el Profr. José Malagón Patiño describe una propuesta transversal para incorporar la Educación Ambiental en el currículum escolar.

La edición cierra con algunas reflexiones, como Conclusiones, del 1er Coloquio Nacional de estudiantes y egresados de Programas Académicos en Educación Ambiental.

Es importante mencionar que la responsabilidad de esta edición estuvo a cargo del Profr. Miguel Ángel Arias Ortega.

Discurso de Bienvenida al Primer Coloquio Nacional de estudiantes y egresados de Programas Académicos de Educación Ambiental

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán[1]

A la memoria de José Abel y Alma, quienes fueron virtuosos como anfitriones.


Después de lo gozado
y lo sufrido
después de lo ganado
y lo perdido
siento
que existo aún
por que ya
casi a la orilla de mi vida,
puedo recordar
y gozar
enloquecido;
en lo que he sido
en lo que es ido.

Casi a la orilla
Elías Nandino

Lic. Javier Olmedo Badia
Director de Difusión de la Universidad Pedagógica Nacional

Ligia Hernández
Directora de Educación Ambiental del Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable, CECADESU de la SEMARENAT.

Mtro. Adalberto Rangel Ruiz de la Peña
Director de Unidades de la Universidad Pedagógica Nacional

M. en C. Juana Josefa Ruiz Cruz
Directora de la Unidad O95 Atzcapotzalco de la Universidad Pedagógica Nacional.

Estimados conferencistas, ponentes y asistentes a este Primer Coloquio Nacional de estudiantes y egresados de Programas Académicos de Educación Ambiental.

Amigos todos, buenos días:

En reciente entrevista, Gilberto Guevara Niebla (Milenio, 13 de septiembre del 2007) afirmaba que la educación debe ser una preparación para pensar críticamente y enfrentar una realidad que siempre es plural y conflictiva. Me pregunto entonces, al iniciar estas palabras, si será necesario tratar de contextualizar la relación sociedad-naturaleza actual en el marco de las tendencias dominantes en las que parece desarrollarse una civilización que todavía no asume la crisis en la que se encuentra, ni ha comprendido con suficiencia el sentido de urgencia de su propia subsistencia. Citar, por ejemplo, las siguientes tendencias que vive la sociedad toda:

1) La que parece irrenunciable y todo menos socialmente justa, la etapa post-capitalista de la Globalización, proceso implacable y sólo en apariencia sutilmente impuesto por el capitalismo posindustrial que detona en los países haciendo de sus economías añicos y de sus pobladores migrantes y que tampoco, por cierto, toma mucho en cuenta los ciclos de recuperación de los recursos naturales;
2) La muy temida desregulación de todas las actividades productivas y de servicios (de la que vimos un contraejemplo y reacción entre los senadores y los dueños de los medios hace algunos días en nuestro país, disputándose el mando del país);
3) El saber que la única certidumbre financiera será la volatilidad y la inestabilidad; y que es irrefrenable el desarrollo tecnológico e inalcanzable su materialización para la generalidad de los habitantes del planeta;
4) El comentar de las cada vez más difusas fronteras industriales y como China está cada vez más presente en nuestras vidas;
5) De los procesos de legitimación social que están emergiendo plasmadas en las nuevas normas de convivencia social, que renuncian a la procreación y la familia tal y como la conocemos;
6) Y, también -así al final lamentablemente-, la irrupción de alguna sensibilidad ambiental debida, sobre todo, a los efectos manifiestos del calentamiento global y los llamados (todavía) fenómenos naturales, presentes de forma inevitable en la agenda pública y que ahora se tratan de resolver con programas de responsabilidad social, más que de Política Pública. (Prahalad, Competing for the Future ; 1997)
Pido disculpas porque esto debe ser material a discutir en las mesas de trabajo y yo no estoy aquí para “tirar línea” sino para agradecer su presencia y darles la más cordial bienvenida.

Permítanme, entonces iniciar este solemne acto de inauguración al 1er Coloquio Nacional de Estudiantes y Egresados de Programas Académicos de Educación Ambiental con una anécdota:

A finales del mes de agosto de este año, cuando después de que -con ese sexto sentido que la caracteriza- la maestra Juanita, nuestra directora, había logrado el donativo de la vini-lona, que intentábamos, con muy poca habilidad, malcolocar en algún sitio de la fechada del edificio de la unidad, una alumna de licenciatura, después de haber leído lo que ya dejaba ver en dicho medio promocional, se acercó al Profesor Armando Meixueiro y le preguntó a bocajarro:

-¿Qué es un Coloquio?

Yo me hice el desentendido y seguí jalando el mecate confiado en la gran experiencia que tiene Armand, para contestar las más diversas preguntas.
Dos días después, ya muy noche cuando Nancy y Oswaldo, incansables en ese trabajo desmedido que fue la organización y logística del Coloquio, enviaban cartas de aceptación a los magníficos ponentes y educadores ambientales de 14 Estados de la República Mexicana, que hoy nos acompañan, yo abrí muy discretamente -como tratando de hacer tiempo- el pequeño Larousse, que estaba sobre el escritorio y descubrí dos significados que por supuesto ignoraba del todo:

-Coloquio es una conversación entre dos o más personas.

-Coloquio también es una discusión organizada para tratar un tema determinado que se desarrolla bajo el cuidado de un moderador.

Descansé aliviado. Muchas cosas habían pasado ya desde que Miguel Ángel Arias sugiriera ese término, para normar la reunión, que se ajustan -ahora lo sé gracias al tumbaburros- a lo que esperamos.

Quiero aclarar que no saber del término no nos convierte en irresponsables: porque de lo que estábamos absolutamente seguros era que ya era necesario un acto académico en que los educadores ambientales formados en Programas Académicos, hicieran valer la nueva palabra que han ido construyendo desde su formación y se encontraran, compartieran y siguieran que entendiendo el ambiente, siguiendo a Noguera de Echeverri, como una dimensión que enriquece, amplía, transforma, transgrede, proponiendo alternativas culturales y que en un eco vibrarnte esa voz pasara por las sierras, las costas, los volcanes, los cielos y los ríos, los bosques, los arrecifes, zonas marginadas y las residenciales, los valles y las comunidades, las fábricas y las áreas naturales protegidas y las desprotegidas, las selvas y los murales, los conceptos y las inercias, las tradiciones y las posmodernidades, los fracasos y las resistencias, las derechas y las izquierdas, las evaluaciones y las necedades, la vida silvestre y las lagunas costeras, los salones y las calles, el gis y los cañones, las escuelas y los diseños curriculares, las mafias y las libertades, las historias y los ecosistemas, que sepan y hagan saber estos educadores ambientales que el país no se divide y que la educación ambiental es por derecho ganado -como lo asegura Helio García- el único movimiento ambiental real en este nuestro querido México, por su trayectoria, consistencia, permanencia y por su vocación de libertad, de tolerancia y de colaboración.

Pero también, habrá que reconocerlo, es un movimiento que se ha sostenido más con valor, trabajo y heroísmo que con organización.

Al respecto permítanme, por favor, comentar algunas cosas que asaltan a mi mente sobre el Programa Académico que se atrevió a convocarlos, sobre todo para escucharlos y que quiere de todo corazón ser un buen anfitrión, en los próximos tres días, como me encomendaron mis padres que lo fuera cuando de invitar se tratase. Compartirles fragmentos, que asaltan mi mente, de lo que ha sido la Maestría de la 095: como la creación del primer diseño curricular, la fundación, permanencia, la persistencia, el trabajo siempre responsable de los titulares de los seminarios y la terquedad a lo largo de nueve generaciones que se fue convirtiendo en resistencia para formar recursos humanos útiles y valiosos para el país y fundamentalmente para la ya muy postergada modificación y mejoría del Sistema Educativo Nacional que nos propusimos, como una misión, ya hace tres lustros en esta unidad.

Decidimos primero entender para contener y revertir los síntomas de la crisis ambiental provocado por el modelo civilizatorio, cuyos rasgos hemos combatido desde esta trinchera y en la que nos ha guiado siempre el lema de nuestra Casa de Estudios: educar para la transformación de la sociedad.

Recuerdo también cómo fueron apareciendo lo que fue dado en llamarse Programas pares en Educación Ambiental, mote que tomaron por la incorporación de las formas de evaluación en los noventa del siglo pasado. Programas que nosotros insistimos en nombrar como hermanos, ejemplos de estos son: la Maestría en la Universidad de Guadalajara, en nuestra misma casa de estudios en las Unidades de Mexicali, Mazatlán, Ajusco, las Especialidades y los Diplomados en la FES Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el Instituto de Posgrado en Chiapas, o en el IV Comité de Tabasco, la Maestría de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

A finales de la década pasada la reproducción de estos Programas de Educación Ambiental presentaron la dificultad para ser documentados: Diplomados, Especialidades y Maestrías en diversas Instituciones Públicas y Privadas que vieron en la Educación Ambiental una necesidad y una oportunidad de formación.
Como es de su conocimiento, más por padecimiento que por virtud cognitiva, la década que finalizó el milenio, terminó por sustituir al Estado por el mercado, queriendo convertirnos en compradores y vendedores a todos y por añadidura en competidores permanentes. Queremos sostener aquí, una vez más -como lo constatado en los hechos- que a nosotros nos ha dado siempre un inmenso placer que se abra (y sobre todo mantenga y consolide) un Programa Académico en nuestro campo de conocimiento y que sabemos que la colaboración, en el afán que nos liga, es mucho más poderosa que la competencia a la que nos invita un mercado depredador que ya sienta sus reales en la educación superior.

La hermandad de los Programas Académicos creció por vínculos aislados que parecían amarrarse en reuniones nacionales de Coordinadores de Programas, convocadas por el Cecadesu ya a finales de la década pasada (del 97 al 99). Digamos que los hermanos, hijos de muy diversos padres, tradiciones y visiones, se encontraron. No así los destinatarios de esos programas que ahora se han dado cita aquí.
Después, de esos gloriosos noventa, algo pasó. La década que María Novo nombró casi a nivel planetario como de la Educación Ambiental, fue en el inicio de este milenio hacia abajo. Sobreviviendo en una inercia, pero perdiendo velocidad. No sólo es nuestra percepción, ni pasó únicamente en los Programas de Formación en Educación Ambiental, ni creo que haya pasado aisladamente en México. El campo perdió algo de la fortaleza que había adquirido. Poco a poco, revistas –que llegaron a tener Refereo-, organizaciones, redes, Congresos Estatales, foros, reuniones, libros, materiales didácticos, materias a nivel curricular, iniciativas, premios, estrategias y proyectos, se fueron haciendo escasos, distantes, lejos de la agenda pública. Los pocos que se quedaron a este falso final fueron a escuchar lo mismo de los mismos.

Aparecieron otras tentaciones. No está de más citar en este recuento rápido el intento de tergiversar el objeto de estudio, aparentemente, renombrándolo o colocándole un apellido o asignándole un tiempo de caducidad de diez años, muy en armonía con la inmediatez de los tiempos del globo que nos han tocado vivir. Cuando vimos esos intentos más de cerca en los documentos que caían en cascada y on-line notamos que, en efecto, toda la fuerza casi de huracán de la educación ambiental de cuestionar y proponer honestamente un mundo distinto con más respeto y aprovechamiento sustentable por los recursos naturales, pero sin renunciar a una distribución más equitativa de los recursos, se había suavizado: ya no me gustaría cambiar el mundo sino sólo conservarlo. El huracán era un chipi- chipi con sitio web y hasta con algunos recursos para quien le quisiera echar más azúcar al agua. Perdón, sustituto de azúcar por aquello del mundo light.

Nosotros, y creo que la mayoría de los Programas Académicos, decidimos mantenernos fieles a lo que habíamos pensado y seguir resistiendo un Programa sencillo y si se quiere poco pretencioso, viviendo de la nómina pero con profundidad en su intencionalidad. Con una clara vocación de servicio hacia los maestros, y mejor si eran los que estaban frente a grupo.

En este interés, más allá de la Planeación Estratégica, pero más cerca de los intereses que fuimos desarrollando la Maestría en Educación con campo en Educación Ambiental cada año de estos quince que estamos cumpliendo, lo hemos bautizado con una meta clara, con una asignaturaque tratamos de pasar, que nos oriente más allá de nuestro cumplimiento en el salón de clases con nuestro maestrantes y su formación hasta alcanzar el grado. Nombro estos objetivos por año:

1991 El diseño de la Maestría ( la gestación)
1992 La fundación e inauguración
1993 Surgimiento del suplemento de Educación Ambiental en Caminos Abiertos
1994 La investigación en el proyecto SEP- CONACYT
1995 El Diplomado en Promotoría de la Educación Ambiental
1996 Diseño y puesta en marcha del Curso de Formación para maestros de Educación básica en el Estado de México
1997 Apoyo en la construcción de la Maestría en Educación Ambiental para el Estado de Chiapas
1998 Primeros productos editoriales de la línea Cine y Educación
1999 Publicaciones En La Hoja del Maestro en el Periódico el Nacional,
2000 Especialidad en Educación Ambiental en la BENEM
2001 El rediseño de la Maestría
2002 El relanzamiento
2003 Las primeras Titulaciones
2004 Prácticas específicas en Educación ambiental, con la visita in situ de proyectos a lo largo del país.
2005 El concepto y evolución del Maestro equivocado
2006 Diplomado de Educación Ambiental para Maestros en el Estado de Tabasco2007 El año del 1er Coloquio Nacional de Estudiantes y egresados de Programas Académicos en Educación Ambiental

Queremos compartirles algunas imágenes sobre estos quince años, suplicándoles que nos perdonen la vanidad, que es más un deseo humilde de compartir lo que hemos sido y que estamos seguros ustedes nos compartirán un cachito de lo mucho que son y han logrado.

En los próximos tres días queremos dejar de ser la Maestría de la UPN 095 y ser el Coloquio. El primer Coloquio de Estudiantes y Egresados es de todos ahora y deseamos fervientemente que éste sea una fiesta: incluyente, insospechada, participativa, creativa, feliz y muy productiva para el bien de nuestro muy noble campo de conocimiento y de nosotros mismos. Nuestro sueño es ser un momento de reflexión colectiva que nos empuje hacia delante, que se olvide quién convocó y que se sientan en casa para escuchar, pensar, decir, decidir y proponer.

El Coloquio tiene el caro anhelo de ser un encuentro entre educadores ambientales formados en programas académicos para ir caminando hacia una comunidad de conocimiento, que por lo pronto, durante estos tres días, adquiera identidad, se relacione cara a cara consigo misma y logre estructurar simbólicamente de manera distinta nuestro gremio que todavía no consigue encontrarse consigo mismo.

En educación ambiental la nueva palabra se comparte para construir el futuro, y por supuesto, todavía:

Educar para transformar.

Muchas gracias.

Ciudad de México 20 de septiembre 2007

[1] Palabras leídas por el Mtro. Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán, Coordinador Académico de la Maestría en Educación con campo en Educación Ambiental de la Unidad 095 de la Universidad Pedagógica Nacional.


La Educación Ambiental en el currículo de educación secundaria en México

Yazmín Martínez Morales

Introducción
¿Qué papel juega la Educación Ambiental dentro del currículo de Educación Secundaria?, ¿Cómo ha evolucionado este tema en la Educación Básica de México?, ¿Qué podemos hacer los profesores ante el nuevo currículo? Son tres temas que abordaré en el presente texto. La Educación Ambiental en México tiene su propia historia, ha estado presente desde hace varios años en el currículo escolar de Educación Básica, el tema tuvo que ir evolucionando según las necesidades de nuestra sociedad y su entorno, para ello se utilizan las reformas educativas en las que se implementan nuevas metodologías para abordar el tema, con el inconveniente de que la Educación Ambiental es un tema más del currículo y no un eje central.

El contexto socio – histórico es de suma importancia para el tratado de la Educación Ambiental, ya que nuestra realidad es el punto de partida para reflexionar y analizar acerca de las problemáticas ambientales y desde mi punto de vista la educación básica es el mejor elemento para hacerlo, en este caso me refiero únicamente a la Educación Secundaria por ser el límite de la educación básica y obligatoria, por ser la etapa de la adolescencia, en la que se adquieren y reafirman conocimientos importantes para el resto de su vida, es una oportunidad para acercar a los alumnos a la Educación Ambiental .
¿Con qué enfoque se trabaja en la Secundaria? Éste va a depender de los intereses del educador, de la relación que haya entre los docentes y la relevancia que se le dé al tema; en el texto expongo tres formas de alfabetizar ambientalmente a los alumnos, cada profesor tiene la responsabilidad de hacer y de trascender el enfoque.
La Educación Ambiental es una forma de vida, una opción para mejorar nuestro entorno social y natural, para la sobrevivencia de la especie humana.
La historia de la Educación Ambiental en México
La Educación Ambiental ha tenido un largo recorrido en nuestra historia tanto a nivel internacional como a nivel nacional, en nuestro país la Educación Ambiental tiene su propia historia[1] apareciendo desde las misiones culturales y la escuela rural mexicana, conformaron experiencias educativas que pueden atenderse como referentes de la Educación Ambiental en nuestro país, aunque poco se les ha reconocido hasta la fecha y menos se han retomado sus propuestas.

Durante la década de los setenta, la Educación Ambiental se abordaba en nivel primaria, lo que significa que empezaba a haber un interés por la problemática ambiental; para los años ochenta la alta demanda por este mismo interés origina la Dirección de Educación Ambiental con el fin de tratar los problemas que hasta entonces se habían presentado. De esta forma el sector público impulsó el Programa Nacional de Educación Ambiental, basada en tres líneas; de manera formal, línea en la que se relacionó con la SEP, la no formal para la población en general y por último la capacitación dirigida a la actualización y formación de maestros y promotores ambientales en diferentes niveles y escenarios. Así la Educación Ambiental empezó a influir en la educación básica, principalmente en la primaria.

Se publicaron materiales para los profesores, que comunicaban acerca del quehacer para la resolución de los problemas ambientales, materiales cuya temática era el ser humano y la relación con la naturaleza así como el compromiso con ella.

Para los años 1986 y 1987 en el sistema educativo, nivel secundaria, ya se había implementado el tema de Educación Ambiental, aunque sólo se abarcaran temas conservacionistas, para que fuera así, hubo sesiones de discusión con supervisores, jefes de enseñanza y docentes de las diferentes modalidades de la Educación Secundaria. De esta forma se cambió el currículo de este nivel, después la SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales) y CECADESU (Centro de Capacitación para el desarrollo sustentable) intervinieron para que se integrara como dimensión ambiental, según Jiménez (1997) ésta se refiere a la forma en que el ser humano concibe, se relaciona y valora a la naturaleza y el medio en general, por eso estas dos instituciones involucran las habilidades, actitudes, métodos y valores para el cuidado del ambiente, también el estudio técnico-científico forma parte de la dimensión ambiental, apoya desde la escuela para la comunidad en general.

Del año 1989 a 1994, la Educación Ambiental para la sustentabilidad se incorporó en planes y programas de estudio desde el punto de vista legislativo, administrativo y de planeación, la finalidad de éste es que hubiera una transformación en la sociedad, cambio de costumbres y organización. Para el año 1995, se implementa la Educación Ambiental como materia optativa en el 3er grado de Educación Secundaria, la cual tenía un enfoque multidisciplinario[2] (SEP, 1995), durante una década aproximadamente se trabajó con este programa, hasta que en el 2006 se hace una reforma educativa, que excluye a la asignatura Educación Ambiental del currículo, el nuevo programa de Educación Secundaria promete estudiar a la Educación Ambiental de una forma integral, transversal[3].

Lo que ha transcurrido del curso escolar en nivel secundaria ha demostrado que no hay Transversalidad, pues la Educación es únicamente objeto de estudio de dos asignaturas, que sólo corresponden al primer grado del nivel medio superior; la Educación Ambiental exige mayor estudio y propuestas implementadas en el currículo escolar; esto basado en nuestro contexto social y natural.
La Educación Ambiental situada en un contexto
La Educación Ambiental para la sustentabilidad es un tema cuya importancia es relevante porque en la actualidad se debe abordar partiendo del interés por resolver o entender los problemas que hay en nuestro entrono social y natural. La Educación Ambiental debe ser comprendida desde nuestro contexto social, trata los problemas globales del momento, sin olvidar el origen de estos, pues las evoluciones sociales han traído consigo cambios ambientales y culturales. (González G, 1997)Actualmente presentamos una crisis global principalmente ambiental porque está originada por un modelo dominante que se refleja en hechos que perjudican a la sociedad y contagian a diversas regiones del planeta, formando así una problemática ambiental global, para llegar “al fin de la historia”, como lo dice González G. (1997: 50), también nos menciona la cultura ambiental que tenemos, carente de perspectiva, la causa de esta cultura se ha disputado por dos posibilidades, la primera basada en el desarrollo industrial y la segunda haciendo responsable a la política.
Cabe aclarar que todo habitante de cada región, país y del planeta es responsable de sus actos, cada uno tiene su propio nivel de responsabilidad, no podemos esperar que la política y el desarrollo industrial resuelvan los problemas que han originado, para eso existe la educación formal, en este caso sólo abordaré a la Educación Secundaria
La Educación Secundaria en la actualidad opera un programa que explicita algunos temas de Educación Ambiental, los cuales según la SEP se abordan bajo una relación entre la tecnología y la sociedad desde la perspectiva de sus impactos en el ambiente y la salud.
La Educación Ambiental es abordada por dos asignaturas del currículo reciente: Ciencias y Geografía, ambas integran temas conservacionistas y de información ambiental, aunque no lo hacen cubriendo todas las aristas que ofrece un concepto complejo como el que comparte Barrera (1999: 17):

La Educación Ambiental es el proceso que proporciona conocimientos, actitudes y habilidades para comprender y valorar el entorno natural y social del sujeto, así como sus complejas interacciones, que posibilita el aprovechamiento racional de dichos entornos y promueve el bienestar y la elevación de la calidad de vida de todos los seres humanos sin deteriorar el patrimonio ecológico, social y cultural que ha de ser heredado a las generaciones futuras.

Por lo tanto la tarea del profesor de Educación Secundaria no sólo es de transmitir o ayudar a construir conocimientos de conservación del medio ambiente, este enfoque de conservacionismo quedó en el pasado, actualmente nuestro contexto social exige mayor prudencia, exige educar, modificar no sólo el grado de la calidad de información que ya se tiene, también alterar la vida sentimental y las actitudes de los educandos; lo que hace una relación violenta entre el profesor y el estudiante pues cada uno interviene para modificar el comportamiento de su contrincante (Fullat, 1988); educar es desinvidualizarse, para adaptarse al medio en el que se vive.
Ambas asignaturas buscan crear competencias en los alumnos, las cuales son construcciones sociales que deben de ser internalizadas a través de la educación (Monereo y Pozo, 2007: 13); los nuevos planes y programas de Educación Secundaria tienen como objetivo no sólo hacer hábil al alumno, sino hacerlo capaz de utilizar sus habilidades ante diversas situaciones de su vida diaria, poder ir más allá de lo aprendido.

El enfoque actual basado en el desarrollo de competencias en los alumnos está organizado de tal forma, para que los alumnos logren desempeñarse de manera óptima en la evaluación que se hace al sistema educativo nacional, por medio de instrumentos como enlace y pisa, que buscan mejorar la educación de nuestro país. (SEP, 2007).La Educación Ambiental desde nuestro contexto no aparece en el currículo actual, sin embargo todos los profesores en el aula de clases tienen un currículo oculto, en el que pueden abordar el concepto de Educación Ambiental con responsabilidad; el profesor debe modificar o reafirmar el pensamiento del alumno, para que éste comprenda y actúe según las necesidades de nuestro planeta, comunique e involucre a la gente más cercana a él, de esta forma se estaría trabajando con lo que el nuevo enfoque exige: competencias.
¿Transversalidad, interdisciplinariedad o dimensión ambiental?
La Educación Ambiental está inmersa en el currículo de Educación Secundaria, como ya lo había mencionado en dos asignaturas, Ciencias y Geografía, la primera consta de tres cursos (I, orientado a la Biología; II hacía la física; y III dirigido a la química) y la segunda un sólo curso.
La Educación Ambiental sólo es abordada en primer grado con mayor énfasis, en el resto de la Educación Secundaria se observa con menor relevancia. En el programa de Ciencias 1 (biología) se trabaja diversas temáticas, como la biodiversidad y su distribución en México, la conservación de los ecosistemas y el desarrollo sustentable.

Gadotti (2002) expone su idea acerca del desarrollo sustentable diciendo que sólo se podrá alcanzar con la educación del futuro, la cual debe tener unas categorías como: la planetariedad que se refiera a la identificación y respeto hacia el mundo; la sustentabilidad para la sobrevivencia del planeta, desde todas las instancias de la vida y la sociedad; la virtualidad que será utilizada como la educación a distancia, creyendo en que las nuevas tecnologías no suplirán a la escuela, sino serán un apoyo; la globalización para que cambie a la sociedad en todos sus aspectos, pensando globalmente y actuando localmente o de manera global, según sea necesario; y la transdisciplinariedad entendiendo que esta sobrepasa a la interdisciplinariedad, Follari (1982) se refiere a ella como la construcción de un objeto de estudio entre dos o más disciplinas, sin seguir el objetivo particular de cada uno, sino apoyándose una de la otra; tomando en cuenta esto la transdisciplina es la resolución del tratado del objeto, así como lo cita Morín en el texto de Gadotti “sólo representa una solución cuando se liga a una reforma de pensamiento” (2002: 35).
Estudiar el concepto de Desarrollo Sustentable implica tomar en cuenta todos los aspectos antes mencionados, en el currículo oculto de la Educación Secundaria se puede implementar todas esas categorías, pues los temas explícitos conllevan a trabajar de tal forma. El programa curricular puede asumir a la transversalidad para vincular la educación y la vida, ya que enseñar no es transferir conocimientos sino crear posibilidades de construcción, esto es lo que plantea la era del conocimiento, formar a un nuevo alumno, ciudadano del mundo. (ídem)

La Biología trabaja esos temas, mientras que la asignatura de Geografía se estudia los síntomas de la crisis ambiental, lluvia ácida, el desequilibrio ecológico, contaminación de ríos, la sobrepoblación y la desigualdad, también aborda de manera superficial a la globalización, eso significa que el programa si está considerando el contexto socio – histórico de nuestro país, sin embargo se hace de forma superficial que no trasciende en los alumnos, para esto se requiere de una nueva reforma educativa, una que implemente cursos a los profesores dirigidos por educadores ambientales, una reforma constituida por ambos enfoques en las diferentes asignaturas que integre la conservación, la sustentabilidad y el contexto social, pues la Educación Ambiental es un componente esencial de todo proceso de desarrollo y como tal debe proveer a los alumnos las bases que les permitan percibir, comprender y resolver eficazmente los problemas generados en la interacción dinámica entre el medio natural y el creado por el ser humano (Osses y Sánchez, 2004), aunque esto último tendrá que ser en medida de sus posibilidades y de la responsabilidad que adquieran frente a la crisis ambiental.

Según Gadotti (2002) una reforma educativa debe implementar a la ecopedagogía que se origina por la falta de relación entre lo económico y lo ecológico, por la preocupación acerca del sentido de la vida cotidiana; así que se busca tener una conciencia ecológica es decir ser ecológicamente alfabetizado a partir de la vida cotidiana. La ecopedagogía se centra en la convivencia de los seres humanos, pues pretende desarrollar una nueva mirada sobre la educación la cual por si sola no puede enfrentar los factores de la insostenibilidad, debe apoyarse de las reformas educativas que buscan nuevos elementos de alfabetización ambiental, tomándola como un punto de partida de manera interdisciplinaria para aprehender la realidad compleja.
La Educación Ambiental debe ser un tema interdisciplinario, ser un nuevo objeto de estudio para varias disciplinas a la vez, de forma que con el tiempo se construya un objeto diferente, que haya interdisciplina momentánea hasta que se haga una nueva disciplina, (Follari, 1982) que esté bien definida, y que cumpla con todas las expectativas de la Educación Ambiental, debe ser disciplina, no una asignatura más como estaba planteado en el programa anterior de Educación Secundaria, pues el programa de esta asignatura no tenía lógica, y omitía aspectos importantes para comprender el tema.

También podemos implementar la Educación Ambiental como una dimensión en el currículo escolar, en el que la palabra ambiente sea un eje central (Jiménez, 1997), de modo que el aprendizaje sea integrador, que haya una percepción del hombre y la relación con su medio. Este enfoque sería útil en la Educación Secundaria, sin embargo en la actualidad la palabra ambiente no es un eje central, es una línea de menor relevancia en el currículo. Por lo tanto esta propuesta tendría que basarse en una reforma educativa cuyos intereses estén basados en la crisis que atraviesa nuestra sociedad; con la finalidad de comenzar a asumir responsabilidades.
La Educación Ambiental en el nivel medio superior está orientado hacia un enfoque multidisciplinario, pero desde mi punto de vista mal organizado porque no tiene secuencia y no hay relación entre cada asignatura para abordar el tema, el currículo omite la historia de la Educación Ambiental, pero si trabaja con el contexto social, un avance, ya que no se había contemplado anteriormente, el énfasis con el que se haga va a depender del profesor.
El profesor debe asumir la responsabilidad de un educador ambiental, para que transmita e involucre a los alumnos en la problemática actual, para lograrlo se puede apoyar del reto que propone el programa (SEP, 2006:13) el cual es:

La transferencia del conocimiento y la motivación de los alumnos hacia los estudios científicos a fin de lograr un aprendizaje significativo, lo que pueda aplicar a su vida cotidiana, para lograrlo sugiere que los alumnos trabajen con proyectos que los orientarán a la reflexión, toma de decisiones con responsabilidad, la valoración de actitudes y formas de pensar propias, a organizarse para trabajar en equipo...con lo que se contribuye al mejoramiento personal y social.

La reforma educativa propone que los proyectos sean el punto de partida hacia la investigación y la reflexión, esto lo podemos utilizar para que los alumnos tengan mayor acercamiento a la problemática ambiental.

Una propuesta basada en los programas de estudio 2006
La Educación Ambiental ha sido un tema de interés desde los años sesenta, dentro de la educación básica no se le ha dado la relevancia necesaria para un estudio conciente, el cual no se ha omitido en ningún programa, la reforma educativa actual cuenta con temas referentes a nuestro objeto de estudio, por lo tanto podemos empezar a trabajar con ellos desde nuestro propio enfoque.

La Educación Secundaria actualmente exige el trabajo por proyectos, entendiendo a estos como investigaciones basadas en una pregunta generadora. Se pretende que los alumnos sean creativos al elaborar sus preguntas y al elegir los temas, pero el papel de los profesores es fundamental para orientarlos y plantear los propósitos, de esta manera los educadores ambientales pueden incitar a sus alumnos a trabajar con los síntomas de la crisis ambiental; para lograrlo los profesores deben hacer énfasis sobre los temas y vincularlos con la realidad.
La investigación debe estar relacionada con las noticias que surgen día con día en los medios de comunicación, para que los alumnos tengan mayor relación con su entorno social y natural. Una vez que han elegido el tema para su proyecto, habría que investigar todo sobre él, su historia, las causas, las consecuencias, las propuestas que existen, etc., para que finalmente ellos tengan información sobre la problemática y a partir de esto, puedan determinar la importancia de la Educación Ambiental, así como asumir la responsabilidad que les corresponda como ciudadano.

Que los alumnos integren a su mente el concepto de Educación Ambiental es de vital importancia porque esto conllevará a una mejor calidad de vida, mejorará la relación que tienen con la naturaleza y cambiará o reafirmará la percepción de la misma, así lo sugieren Osses y Sánchez (2004) haciendo énfasis en los proyectos como elemento esencial del educador ambiental, sin olvidar que se requiere de una pedagogía activa y participativa, de modo que el alumno sea protagonista de sus propio aprendizaje, poseyendo conocimientos que se orienten a la acción.

La Educación Ambiental se aborda con mayor énfasis en los primeros grados de Educación Secundaria, pero los otros dos estarán informados sobre los temas ambientales, porque otro punto a cubrir con el enfoque basado en competencias que se observarán en los proyectos será la capacidad de publicar el trabajo realizado, por medio de murales, carteles, folletos, etc., por lo tanto se difundirá la investigación para toda la comunidad escolar.

Esperar una reforma a los planes y programas de Educación Secundaria, es ver pasar el tiempo sin hacer nada con lo que tenemos, por lo que es tarea del profesor modificar el currículo y afrontar las necesidades de nuestro entorno social, no podemos omitir la reforma impuesta por la SEP, pero si podemos utilizarla de tal forma que cubra nuestras expectativas.
Conclusión
La Educación Ambiental en la Educación Secundaria es una opción para mejorar nuestra calidad de vida, el trabajo en este ámbito es importante para transmitir a la sociedad en general la importancia del tema ambiental, el cual está relacionado con nuestra vida diaria.

En México la Educación Ambiental ha tenido avances, principalmente en regiones rurales, pero eso no es suficiente, debemos actuar en el ámbito escolar, para ello podemos utilizar diferentes enfoques: la Educación Ambiental como tema transversal, interdisciplinario o dimensión. Cada una es compleja, pues para lograrlo se necesita disponibilidad e interés por mejorar nuestra calidad de vida.

Nuestro contexto presente exige actuar en equipo, para obtener mejores resultados en las prácticas que realicemos en torno a la Educación Ambiental. La actual reforma educativa propone este tipo de trabajo, aunque no con el énfasis en el objeto de estudio de nuestro interés, pero eso es irrelevante si logramos fomentar en los alumnos las actitudes y habilidades necesarias para comprender, reflexionar y analizar las problemáticas que aquejan a nuestra sociedad y a nuestro planeta.

La Educación Secundaria y la Educación Ambiental está en manos del profesor no del currículo educativo impuesto por una secretaria, la labor del docente es imprescindible para la verdadera reforma, para un indiscutible cambio. El currículo oculto es la pieza más valiosa desde mi punto de vista para alcanzar una mejor calidad de vida, por lo tanto la educación es un proceso que depende de todas las actitudes, habilidades y valores que se presentan día con día en el aula escolar.

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[1] Historia tomada de la antología de los materiales generados del Proyecto Formación Ambiental en la Educación Básica de Tabasco, México 1995-2006

[2] multidisciplinario se refiere a los aspectos medioambientales incorporados aisladamente en diversas asignaturas, más o menos coordinadas. (González M, 1997), Así que en el programa se reunieron diversas asignaturas como la biología, la física, la química y la geografía para la comprensión y el desarrollo de la conciencia crítica y actuación responsable de los educandos en relación con la problemática ambiental que aqueja a nuestro planeta.
[3] Se considera un tema como transversal cuando la enseñanza de los contenidos exige acuerdos de organización y se asume en términos de demanda social, se convierte en objeto de estudio en diversas disciplinas. (Luzzi, 2000)

Educación Ambiental y consumo

Belén López


En este primer ensayo la temática que manejé partió de la curiosidad por conocer por qué en la sociedad en la que actualmente vivimos se consumen productos en grandes cantidades y lo relacioné con el modo de pensamiento que lo condiciona, por eso se menciona en un apartado del escrito una breve historia de los modos de producción comenzando desde la comunidad primitiva hasta el capitalismo con sus características inherentes.

En el caso específico del capitalismo, considero que dentro de su lógica están dadas las condiciones para que los fines de ganancia que persigue influyan en el comportamiento de los individuos, ya que el capital en su afán de reproducirse se auxilia de ciertos elementos mediáticos como la publicidad para que los individuos compren mercancías, ya que estos mismos elementos generan necesidades en la gente.

Esto degenera en un deterioro en el medio ambiente, ya que el hombre utiliza material primas que son extraídas de la naturaleza, al consumir en cantidades estratosféricas poco a poco se desgastan los recursos del planeta, con las consecuencias que en la actualidad se viven: los gases de efecto invernadero, el cambio climático, destrucción de bosques etc., el pensamiento del momento condiciona el accionar de los individuos sin mediar en el desastre ecológico que se avecina.

Por lo que al final de mi escrito se propone una alternativa de solución a este problemática, haciendo las sugerencias correspondientes, y la inquietud de elaborar en un futuro un proyecto de Educación ambiental y para el consumo en las escuelas.

La escritura de este documento resultó muy satisfactoria para mí puesto que estoy aprendiendo a expresar mis ideas y a estructurarlas , considero que este trabajo es fruto de un esfuerzo por comenzar a analizar textos y construir una visión del mundo en el que estoy viviendo.

Impacto del modo de producción capitalista en la sociedad
Al principio de la industrialización surgieron elementos en la sociedad tales como:

· El empresario: surgido de una sociedad flexible, sin límites para los hombres con talento, que aportaron ideas a la naciente industria, un ejemplo de este tipo de hombre fue James Watt; quien formó una de las primeras compañías de vapor. Hombres como él mostraban interés en el crecimiento de las inversiones, el progreso tecnológico y la producción. Un rasgo interesante fue su condición humilde, reflejo de una sociedad producto de un nuevo pensamiento liberal, el pensamiento de la libre empresa para cualquier persona sin importar su condición social.

· En Inglaterra los campesinos sufren un drástico cambio en su forma de vida puesto de un trabajo en el campo pasan a ser obreros, mudándose a las ciudades, lugares trabajan largas jornadas de trabajo. Su lugar será la fábrica: “el centro de la vida social y económica”.(Heilbroner,1999:66) Las condiciones de vida del obrero eran paupérrimas, a la par de una tasa de mortalidad alta, pues la expectativa de vida era de 17 años, las condiciones de vida eran tan difíciles, como se cita la opinión de un empleado de gobierno en un informe de 1839 acerca de un barrio de obreros :“El barrio… alberga a una población que fluctúa entre 15 000 y 30 000 personas. El distrito está compuesto por varias calles angostas y plazas, y en medio de cada plaza, hay un montón de estiércol. Aunque la apariencia exterior de esos lugares era repugnante, no estaba preparado para la suciedad y la miseria que encontré en su interior. En algunos cuartos de los que visitamos por la noche encontramos una masa de seres humanos apretados en el piso. A menudo había de 15 a 20 hombres y mujeres juntos, algunos con ropa y otros desnudos. Casi no había muebles y lo único que daba a estos agujeros la apariencia de viviendas era el fuego que ardía en el fogón. El robo y la prostitución son las principales fuentes de ingresos de esas personas” (Heilbroner, 1999,67)

Las ínfimas condiciones de vida de los obreros considero fueron resultado de un desarrollo limitado de la técnica y a que definitivamente en los primeros años de la industrialización alguien debía pagar el precio del cambio de un modo de producción a otro, los obreros pasaron a formar la clase social explotada por los burgueses que se apropiaban de los medios de producción y de tener el poder y la libertad que tanto pregonaba el liberalismo.
Paulatinamente las condiciones de vida de los obreros mejoraron, tienen acceso a tiempo libre, menos horas de trabajo etc., Esa misma población llega a tener el poder adquisitivo suficiente para consumir las mercancías que se fabricaban en los centros industriales para satisfacer sus necesidades, poco a poco con la aplicación de la técnica, cambia el trabajo mismo, la producción se incrementa y el costo por unidad se reduce, la velocidad de producción de mercancías se incrementa

Posteriormente el capitalismo pasa por tres grandes fases:

1. La fase del capitalismo premonopolista de libre concurrencia, que se fue agotando al final del siglo XIX.
2. La fase oligopólica imperialista, que se inicia a fines del siglo XIX y continua hasta la década del sesenta del siglo XX, con ocupación industrial creciente para la mayor parte de la población económicamente activa.
3. La tercera fase aún vigente, se caracteriza por la alta concentración del capital financiero productivo y del capital excedente especulativo de circulación legal e ilegal y mafiosa como sucede con el tráfico de armas o del narcotráfico.(Grana,2004:45)

A lo largo de este proceso del capitalismo, el ser humano transforma la naturaleza para adaptarla a sus necesidades, comienza la búsqueda de un ideal de vida, la aplicación de la técnica buscará el beneficio, por lo tanto, los capitalistas buscan la reconstrucción del modo de vida, sobre las bases del capitalismo.

Tal como lo menciona Ander-Egg el capitalismo es un modo de vida (1998:74).Este fenómeno impone lo que autores denominan “el mundo de la mercancía, con el fin de obtener un beneficio y acumular capital. “consumimos más cada día-sólo hace falta fijarse en los cubos de basura de nuestras casas-porque hemos llegado a interiorizar los mensajes publicitarios que nos convencen que necesitamos más, o que nos merecemos más o podemos sorprender a los que queremos con multitud de cosas materiales .Unas mejoran nuestra calidad de vida, otras nos hacen sentir fuertes y sanos, y otras no las necesitamos pero nos pueden venir bien algún día. Acumulamos bienes y enseres, y a veces lo hacemos simplemente porque queremos hacerlo. (MasLlorens, 2004,39)

Basado en lo anterior yo defino que se vive en una sociedad en la que no sólo se satisfacen las necesidades más elementales sino que el mercado inventa nuevas necesidades para que la gente compre, motivada por la acción de la publicidad y el marketing. Las personas dejan de ser lo que son para convertirse en un ser en función de lo que tiene, el estatus social lo da la posesión de bienes, utilizar una marca, estar al grito de la moda, imitar los estereotipos de masculinidad y feminidad vigentes etc. “tener status (figuración social),cuyo nivel viene dado por el baremo del dinero ,es el proyecto existencial que propone este modelo de vida a los seres humanos, como si este fuera el fin último de la existencia” (Ander Egg,1998,75)

El bombardeo publicitario constante que muestra un ideal de belleza, actitudes etc. convence a las mayorías y genera un cambio en este individuo que consume porque persigue el ideal de vida, la compra de mercancías le asegura el ideal pero una vez que sale la venta una nueva mercancía se deshace de lo que tiene para volver a comprar, si no accede a la mercancía se genera un sentimiento de frustración y vació en él, que se disipa una vez que compra.

La dinámica se resume en:
· Crear la necesidad.
· Producir una mercancía.
· Consumir.

El consumo es una vía de canalización para la satisfacción de los deseos sobre todo de alcanzar el ideal del momento. “Se configura la personalidad del homo consumens o para decirlo de manera más amplia, un productor siempre dispuesto a producir, un consumidos siempre dispuesto a consumir, un ciudadano no contestatario. Se absolutiza lo individual, transformando en irrelevante todo lo demás, cada uno va buscando su propia ventaja, desentendiéndose de la convivencia. (…)Se crea un clima en el que todos estamos entre tentados y entrampados por un cierto espíritu individualista.” (Ander Egg, 1998:76) Ahora en la sociedad globalizada con las grandes transnacionales con sus aparatos publicitarios que dominan en el escenario actual, se dictan los estándares de vida y de consumo, considero que el ser humano se encuentra en la encrucijada de la resistencia o la adaptación de un modelo que simplemente busca la pérdida de la identidad y la búsqueda de la satisfacción material en el consumo de mercancías que se desechan cuando no cubren expectativas.

Estos son los principales cambios de la sociedad ,de ser una sociedad que consume para satisfacer sus necesidades básicas a otra que busca satisfacer necesidades creadas por el mismo sistema capitalista, utilizando la publicidad para llegar a millones de individuos, no con el fin de beneficiarlos sino que generar ganancias a costa de sus deseos insatisfechos.

Alternativa: Educación Ambiental y Educación para el Consumo
Resulta evidente que la relación que el hombre mantiene con el ambiente no es la adecuada, ya que los fenómenos sociales que siguieron a la revolución industrial han producido problemas ambientales que ya forman parte de las noticias diarias en los medios de comunicación .Los patrones actuales de producción y consumo son insostenibles y han tenido como consecuencia la profundización y ampliación de la pobreza y la destrucción de los ecosistemas.

En el informe “Más allá de los límites del crecimiento” (Meadows, 1993) se reconoce la conclusión que ha continuación se señala:

ü “El crecimiento de la actividad humana extractiva y contaminante ha rebasado la capacidad de carga de muchos ecosistemas .Al respecto se advierte que sin reducciones significativas en los flujos de materiales y energía, habrá en las décadas venideras una incontrolable disminución per capita de la producción de alimentos ,el uso energético y la producción industrial “ (Semarnat, 2006,30)

La situación que padece la mayor parte de la humanidad debido a la distribución desigual de los recursos, de las materias primas, de las carencias de las mayorías y al despilfarro de muchos, ha creado una situación que no podrá sostener la Tierra por mucho tiempo.
Razón por la que n los años setenta la Educación ambiental fue planteada como una necesidad por los preocupados por la crisis del ambiente. Era y es necesaria ya que es una vía para ejercer influencia en la gente, en sus conciencias y emociones, y en ese ámbito la Educación juega un papel destacado:

La Educación ambiental segùn Barrera está definida como:

“El proceso que proporciona conocimientos, actitudes y habilidades para comprender y valorar el entorno natural y social del sujeto, a sí como sus complejas interacciones que posibilita el aprovechamiento racional de dichos entornos y promueve el bienestar y la elevación de la calidad de vida de todos los seres humanos sin deteriorar el patrimonio ecológico, social y cultural que ha de ser heredado a las generaciones futuras”(1999:17
Considero que la Educación ambiental es la propuesta más viable, como una medida de sensibilidad a los individuos acerca de la crisis ambiental ya que promueve un cambio de comportamiento social que buscará frenar la sobreexplotación y destrucción del ambiente.

“La Educación ambiental tiene que ser concebida como una educación; es decir en un proceso que se inicia en los primeros estadios escolares y que no debe concluir jamás “(Otero, 1998,61)
Por lo tanto de esta manera queda implícito que para la Educación ambiental no sólo se debe circunscribir al ámbito escolar, sino a la participación de toda la sociedad en su conjunto, basado en los principios que considero son básicos para sus ambiciosos propósitos:

ü La percepción de la realidad: La Educación ambiental debe generar las oportunidades de aprendizaje que permitan transformar las formas en que cada uno construye su realidad(...) La Educación ambiental no debe ser una mera transmisión de conocimientos sino la construcción de conocimientos a partir de la realidad(Sánchez,2001,10)

ü Sistemas de creencias, valores ,actitudes: Los procesos de educación deben considerar no sólo los conocimientos necesarios ,sino también el análisis de las creencias, el desarrollo de actitudes en relación con el ambiente(Sánchez,2001,10)

ü Diversidad e identidad cultural: Debe recuperar las tradiciones culturales, la música y el arte, como formas de expresión .Se debe valorar la diversidad cultural de los pueblos y rescatar del olvido su tradición.

ü El ser humano como ser integral: Desarrollo del ser humano incluyendo sus emociones e impulsos (Sánchez, 2001, 11) Es decir la visualización del ser humano, como un ser integral con emociones que inciden en sus acciones, en su calidad de vida y desarrollo.

ü Una visión de ciencia integral y ética: Necesidad de un enfoque para la vida, de un ética ecológica, como una nueva formar de pensar sobre el planeta.

La dimensión ética deberá ser básica para que la concepción de la Tierra se transforme pues, no es un espacio cualquiera; el espacio en el que vivimos y en el que merecemos vivir con una mejor calidad de vida. Por lo tanto la educación formal, y no formal deberá transformarse.

A su vez se debe impulsar la participación comunitaria y de todos los demás actores de la sociedad, para seguir el proceso más allá de los muros de las instituciones., con el trabajo de los profesionales en cada una de las áreas del conocimiento y la elaboración de propuestas.
Partiendo de lo anterior existe una necesidad de una educación para el consumo ya que de seguir con este tipo de prácticas depredadoras del ambiente, se llegará a la destrucción de nuestros recursos, por lo que considero de vital importancia la necesidad de un aprendizaje participativo, en el que teoría y práctica estén presentes puesto que “El hombre sólo se transforma al aplicar los conocimientos que asimila y al poner en práctica las nuevas actitudes que ha aceptado” (Vásquez, 2001:286)

Formando un consumidor responsable que piense en el futuro, que consuma productos y servicios que cubran sus necesidades básicas. “A que tenga presente que consumir hoy pensando en el mañana ,es usar y consumir productos y servicios que cubran las necesidades básicas y que nos aporten una mejor calidad de vida reduciendo el consumo de productos materiales y naturales tóxicos, todo ello con el fin de no hipotecar el futuro de las siguientes generaciones” (Cordero y Pérez,1996:87)

Bajo esta perspectiva los referentes deben considerar a la Educación para un consumo responsable, y la promoción de un bien común, reconociendo los derechos y deberes de las –personas; todo supone la existencia de una nueva racionalidad social, es decir, un cambio radical del pensamiento del ser humano, que oriente la Economía hacia el consumo responsable.
Para mi es de suma importancia la formación de una nueva mentalidad ética frente al consumo, considerando a los objetos como bienes para conseguir más que un estatus social. Claro que también es importante una metodología en la que se debe hacer hincapié en la promoción de la autonomía y compromiso social del individuo. Los valores, hábitos y actitudes serían un punto medular para formar una persona con un desarrollo pleno y que resuelva problemas en la vida cotidiana.

La escuela será el espacio idóneo para comenzar con este tipo de Educación para el consumo sobre todo en la Educación Básica, con la elaboración de proyectos de acción participativa bajo el esquema de talleres donde la labor del profesor se centre en la motivación, con una buena preparación del material y correspondiente planificación.

En definitiva se trata de concientizar acerca del papel de los alumnos como consumidores con el fin de influir para que a futuro su acción participativa influya en los procesos de producción y evite consecuencias desastrosas en el ambiente.

Efectivamente un cambio de pensamiento en los individuos ,cambio ya que el que existe en la actualidad no genera las condiciones para la sustentabilidad de las sociedades, es menester comenzar con la labor en las escuelas puesto que suena un tanto utópico un cambio repentino en la concepción lógica del capitalismo, por lo que esta propuesta es un buen inicio para generar cambio en el pensamiento de los individuos y que mejor lugar que en las aulas donde se imparte la enseñanza básica, momento en que los alumnos están en la búsqueda de una identidad y a la construcción de una personalidad que se definirá posteriormente .

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domingo 4 de noviembre de 2007

Pensamiento moderno, Reforma Protestante y Educación Ambiental: Algunas implicaciones

Alma Rosa Suárez Ruiz.

Presentación
Este trabajo tiene la intención de provocar una reflexión sobre el desarrollo de algunas formas de pensamiento que se gestaron desde finales de la Edad Media y principios del Renacimiento (siglos XIV al XVI) en Europa Occidental con la aportación del movimiento de la Reforma Protestante y que modificaron nuestra concepción del mundo y la forma en la que nos relacionábamos con él. Esta modificación de pensamiento ha provocado consecuencias que, apenas en las últimas décadas estamos empezando a comprender. Al reflexionar sobre esta transformación tal vez podamos encontrar caminos idóneos para hacer frente a las problemáticas que en la actualidad estamos enfrentando.

La Edad Media, antecedente del pensamiento moderno
La Edad Media fue una época de aproximadamente diez siglos (del año 476 d.C. al siglo XVI aprox.) en la Europa Occidental que se caracterizó por un sistema político, económico y social conocido como feudalismo, cimentado en la propiedad de la tierra, una economía agropecuaria enfocada principalmente al autoconsumo, con una fuerte jerarquización de clases encabezada por los reyes y el Papa, máximo representante de la Iglesia, la cual ejercía una hegemonía férrea sobre toda la región a través del poder político-ideológico-económico que sustentaba(1).

Dentro de la forma de pensar de la Edad Media, el universo era visto como un todo, la tierra era el centro, todo tenía un orden perfecto e inmutable, tenía su principio y su fin y cada persona nacía en una posición social y en ella se quedaba toda su vida, ni siquiera se concebía la idea de cambiarla (2). En este sentido la gente de la Edad Media tenía un profundo sentimiento de seguridad e inmutabilidad del mundo que la rodeaba y de su propia existencia, los objetos tenían ánima y los fenómenos eran explicados por fuerzas extrañas, mágicas, basadas en preceptos y relaciones sensibles. La Iglesia era la única poseedora de la facultad de salvar a las almas de los poderes malignos de estas fuerzas o del castigo eterno. En el pensamiento medieval las actividades cotidianas y los asuntos del mundo eran vistos con desprecio, la salvación se alcanzaba con una vida ascética apartada de lo cotidiano (3). Esta concepción provocó el establecimiento de muchos monasterios donde los monjes se apartaban del mundo y la aparición de múltiples órdenes mendicantes.


Los primeros siglos de la Edad Media (V al X aprox.), no fueron tiempos muy favorables para un desarrollo intelectual, el pueblo en general vivía en la ignorancia, el acceso a la cultura era privilegio de unos cuantos, sobre todo miembros de la Iglesia (4), principalmente en los monasterios donde sólo sabían leer y escribir algunos monjes encargados de copiar los libros a mano generalmente en latín. Estos libros, entre ellos la Biblia, eran de acceso restringido aún para los miembros del clero y celosamente guardados en las bibliotecas de los monasterios. La iglesia era la encargada de sustentar todo el cuerpo de creencias y saberes de la época, de aceptarlos o rechazarlos, vigilarlos, difundirlos, salvaguardar que se respetaran y se alinearan con su ideología. Ninguna creencia, idea o teoría, podía manejarse abiertamente si no contaba con el aval de la Iglesia. La filosofía que sostenía, conocida como Escolástica, tenía la función de defender la religión católica y sus intereses (5).


Posteriormente se abrieron algunas Universidades, generalmente dirigidas por sacerdotes, pero el acceso a ellas era privilegio de unos cuantos, Le Goff lo llama “Aristocratización de la Universidad” (1996: 122); y aunque no eran los grandes centros del saber como se cree comúnmente, en ellas se realizaban estudios sobre derecho y teología, se recuperaron y tradujeron escritos antiguos sobre medicina y de algunas de ellas salieron grandes pensadores que impulsaron el desarrollo de la ciencia y el conocimiento.


Las artes durante la Edad Media, en su mayor parte al servicio de la Iglesia, en sus inicios se caracterizaron por seguir el estilo románico de fuerte influencia bizantina y en sus etapas finales siguieron el estilo gótico en la pintura, escultura, arquitectura, música, literatura (6). Para los siglos XIV al XVI con el surgimiento de una burguesía, con poder económico y la influencia de las ideas humanistas, se dio un estímulo a todas las artes impulsando la época que ahora conocemos como Renacimiento.

El Renacimiento
Entre los siglos XIV y XV (finales de la Edad Media) varios factores impulsaron el surgimiento del Renacimiento: la peste negra (1348), la caída de Constantinopla (1453), crisis agrícolas, rebeliones campesinas, procesos de emancipación de naciones, el auge de la actividad mercantil y la aparición de una nueva clase social, la burguesía, con poder económico y facultad para elegir a sus representantes. Todo ello comienza a producir cambios en la concepción del mundo y la relación de éste con el ser humano, el humanismo cobra fuerza, se acrecienta el interés por la cultura (7).


El panorama con respecto a la educación de la gente comenzó a cambiar, entre 1480 y 1520 todo el clero podía leer y se le había preparado para el estudio, al menos en teoría. En la clase acomodada el 60% de las personas sabían leer y escribir, pero entre la gente pobre menos del 1% lo sabían hacer. La educación formal era seguida por vocación más que como una base general (8).


Con el surgimiento del Renacimiento se volvió la mirada al estudio de los clásicos, se empezó a romper con las nociones religiosas medievales acerca de la naturaleza, la sociedad y el hombre, aparecen precursores del pensamiento moderno como el sacerdote franciscano Donus Scoto (1266 – 1308) criticando la tradición aristotélica fue el primero que propuso rechazar la razón en las cuestiones de la fe. Guillermo de Ockham (1280 – 1349) prosiguió por ese camino y completó el divorcio del conocimiento práctico y el teórico (9).


El cardenal Nicolás de Cusa astrónomo, matemático, humanista, contribuye a la formación del pensamiento renacentista, introduce una nueva idea del hombre que ya no está en un estado contemplativo sino como actor de su propio destino. Cusa dice:
“Sé tú tuyo y Yo seré tuyo” es decir “Si quieres que yo, Dios, habite en ti, tú tienes que ser primero tú y nadie más, tienes que elegir para ti tu propio destino, tu auténtico rostro y no pretender heredar algún lugar que te hubiera sido acordado” (Villoro, 2005: 34).


Escribe que el hombre es un todo porque tiene en sí la posibilidad de ser cualquier cosa. En 1449 en su obra la docta ignorancia ataca el aristotelismo y la resistencia del hombre al cambio:
“Tanto es el poder de una larga observancia que los más prefieren renunciar a la vida antes que a la costumbre” (Le Goff, 1996: 126).

El sacerdote neoplatónico Marsilio Ficino (1433-1499) dice que alma y cuerpo constituyen dos sustancias distintas y separables, la destrucción de la 2ª no causa por lo tanto la desaparición de la 1ª (solución platónica); la actividad unificadora del alma se revela mejor en su facultad superior, el intelecto; que el hombre no tiene un lugar fijo en el macrocosmos sino es un microcosmos en sí mismo con la posibilidad de ser otro cualquiera (10).


Otro neoplatónico, Pico de la Mirandola (1463-1494) estudioso celoso del hebreo y la cábala, dice que el ser hombre consiste en ser lo que el hombre quiera porque está bajo el cuidado de su libre arbitrio, complementando la idea de otro pensador humanista Gianozzo Manetti que dice que la grandeza del hombre está en la actividad creadora que desempeña (11).
A pesar del despliegue de estos grandes hombres, no fue fácil la transformación del pensamiento medieval al pensamiento moderno, pues el primero seguía muy fuertemente arraigado en la gente en general, pero poco a poco surgieron más intelectuales que vinieron a reforzar este desarrollo.


“Lo cierto es que, aun cuando esos sabios hayan tenido intuiciones notables, éstas permanecieron durante mucho tiempo estériles … La tiranía de la teología que impedía a los sabios de nociones científicas claras” (Le Goff, 1996: 126).

Para el siglo XV el humanismo ya predominaba en Italia principalmente, y aunque en Alemania y en ciudades como Borgoña y Flandes todavía le presentaban fuerte resistencia (12), van prevaleciendo las ideas humanistas y su concepción naturalística, alzan su voz grandes pensadores como Jacques le Fevre en Francia, Juan Colet en Inglaterra, Erasmo de Rótterdam en Holanda, surge una idea de progreso, como un retorno a los clásicos. El centro no es ya el mundo sino el hombre (individualismo) y su papel dentro de éste, pasa de ser contemplativo, a un ser con libertades individuales y destinado a construir su propio mundo (13). El pensamiento se vuelve más pragmático, mecánico-causalista, su interés se vuelca en el “cómo”de los fenómenos que se observan para intentar explicarlos con un lenguaje matemático basados en la experimentación y en el método científico (14).


Las grandes universidades se convierten entonces en potencias políticas y fuentes del saber, desempeñando un papel activo, en las luchas entre los estados (15). Para el siglo XV las naciones empiezan a consolidarse, de incipientes nacionalidades a Estados Nacionales Europeos. Maquiavelo sienta las bases de la teoría del Estado Moderno con su propia estructura, idioma común, instituciones y leyes que los unían (16). Estos cambios en el campo de las creencias y de las conciencias aunado a la decadencia de la Iglesia motiva la Reforma religiosa.

La Reforma Protestante
La Reforma fue un movimiento religioso que se dio en varios países de Europa Occidental durante el siglo XVI, que buscaba un retorno a la doctrina y los principios fundamentales establecidos en la Biblia como única fuente de fe y en contra de la Iglesia Católica, atacando la corrupción que prevalecía en ella y la desviación de su doctrina.
A fines de la Edad Media la Iglesia se encontraba en un estado de franco declive, desde el Papa hasta los sacerdotes de más bajo rango estaban corrompidos (17), lo que generó una serie de protestas religiosas. Al respecto Rodríguez (1994: 35) dice:

“A través de la predicación de la doctrina cristiana, (la Iglesia) ejercía un gran predominio sobre la conciencia de la población, misma que se veía defraudada en sus creencias, al observar el tipo de vida escandalosa que llevaba la mayoría de sus dignatarios y sacerdotes”


Proliferaba en la Iglesia desde el siglo IV la costumbre de ostentar y reverenciar “reliquias” de todo tipo (18), a las que se les concedían “poderes” de salvación y que afianzaban el dominio ideológico sobre la población. También era común a la Iglesia la venta de indulgencias para librarse del castigo por los pecados o para salir del purgatorio, esto implicaba que los que tenían posibilidades económicas tenían “permiso” para cometer hasta el peor de los pecados y salir bien librados. En 1520, el Papa León X convoca a la venta de más indulgencias para obtener fondos para la construcción de la Basílica de Roma, con lo que esta práctica ya deshonesta, es descaradamente impulsada aún más.

Principales protagonistas de la Reforma
A principios del siglo XVI el clima con respecto a la Iglesia era cada vez de mayor descontento. Los impuestos papales, la intromisión en los nombramientos eclesiásticos opresivos, ejemplos de clérigos indignos, extensiones de impuestos al clero, además del fermento del humanismo hicieron que algunos ojos buscaran un cambio y un despertar religioso. Algunas de las voces más relevantes, que se alzaron para protestar fueron:


Juan Wyclif (1324 – 1382) profesor en la Universidad de Oxford, Juan Huss (1369 – 1415) sacerdote, rector en la Universidad de Praga, Jerónimo Savonarola (1452 – 1498) monje nacido en Ferrara, Juan Calvino (1509 – 1564) sacerdote francés influido por el humanismo y por las ideas de Lutero. Todos ellos relacionados de una manera u otra con la Iglesia Católica, ante la realidad que observaban, protestaron en general negando la efectividad y sustento bíblico de muchas de sus prácticas, la corrupción existente, el abuso contra el pueblo, el despilfarro y pugnando por una revisión y regreso a las fuentes primigéneas de la fe y por el acceso del pueblo a éstas. Por sus ideas sufrieron persecución y algunos, muerte violenta por parte de la Iglesia.
Uno de los más notables reformadores fue Martín Lutero (1483 – 1546), sacerdote agustino, alemán, doctor en Teología. Estudioso de la Biblia, trata de reformar a la Iglesia, no separarse de ella. El 31 de octubre de 1517 publica 95 tesis en las que manifiesta sus ideas y desacuerdos, entre los principales mencionamos: su inclinación por la lectura de la Biblia, como única fuente de fe; la salvación por arrepentimiento; el rechazo a la efectividad de la confesión auricular; cuestionaba la autoridad papal para remitir penas o culpas; la ayuda al pobre no como medio para alcanzar la gloria sino como una consecuencia del amor al prójimo; el por qué, si la Iglesia era la encargada de salvar almas no lo hacía por puro amor y ponía estas indulgencias a la venta; exponía los abusos y blasfemias del clero con la venta de estas indulgencias; el que se hicieran extensivas a las penas del purgatorio y preguntaba por qué, si el papa tenía tanto dinero, no construía con él la Basílica de Roma (19).


La respuesta del clero fue contraria a sus expectativas, fue rechazado, amenazado, citado a presentarse a declarar en la dieta de Worms, y excomulgado mediante la Bula Exsurge Domine. Gracias a la protección del elector de Sajonia, Federico el Sabio, salva la vida y continúa su obra traduciendo la Biblia al alemán, escribiendo y predicando incansablemente.


Aunque la intención inicial de Lutero no era separarse de la Iglesia, el movimiento de Reforma creció fundando nuevas congregaciones religiosas sobre todo en países del norte de Europa (20).
Aportaciones de la Reforma al desarrollo del pensamiento.


La Reforma alcanzó a los países bálticos, donde encontró la ayuda de Alberto de Brandemburgo, duque de Prusia; en Suecia y Finlandia, triunfó con Gustavo Basa; en Dinamarca y Noruega con Cristian III y rebasó los límites de la Europa de entonces, hasta algunas partes de Rusia (21). Contribuyó a la consolidación de estas y otras naciones como Suiza, Alemania, Holanda e Inglaterra, quienes antes de ella se encontraban poco integradas y con la separación del dominio del papado se reconocieron y fortalecieron como naciones.


Uno de los aportes más loables de la Reforma fue la promoción de la educación del pueblo ya que desde el principio impulsó la alfabetización de sus congregantes y el acceso a otras formas de culturización como la música y las artes en general como medio para superarse. La Reforma ayudó al pueblo en general a sacudirse el yugo ideológico que la Iglesia mantenía sobre él y facilitó el camino a las nuevas ideas del renacimiento.


Se puede observar en los países que abrazaron el protestantismo un carácter de disciplina y respeto por el trabajo que hasta la fecha les ha generado dividendos, Weber (1974) afirma que este cambio en la concepción del trabajo y la actitud ante él, dio pie al inicio de capitalismo.


El movimiento Protestante también fue y sigue siendo un primordial impulsor de las libertades humanas. La cultura y la ciencia no pueden avanzar donde no hay libertad. En los países que abrazaron este movimiento se gestaron adelantos en todas las áreas de desarrollo humano, una prueba de ello son los grandes genios que han dado al mundo en todas las artes y ciencias, basta con mencionar algunos nombres como Copérnico, Shakespeare, Livingstone, Bacon, Spencer, Leibniz, Chalmers, Weber, Bach, Haendel, Beethoven, y otros más.

La Contrarreforma
Como ya se mencionó la respuesta de la Iglesia ante el movimiento de Reforma fue de completo rechazo y persecución hacia los que la proclamaban. Quemaban los libros de Lutero y Calvino, a través de la Santa Inquisición perseguían a los herejes (disidentes) para torturarlos y quemarlos.


Ante los vanos esfuerzos por acabar con el movimiento, La Iglesia Católica convoca a un Concilio en Trento 1545-1563 para consolidar la autoridad papal, hacer una reorientación general de la Iglesia, precisar sus dogmas esenciales, controlar las imprentas y publicar un índice de libros prohibidos.


En Portugal y España aparece Ignacio de Loyola que buscando purificar a la iglesia funda la Compañía de Jesús, quienes se dedicaban a los ejercicios espirituales, sermones y obras de caridad, con una férrea disciplina.


Todo ello mejoró un poco la situación de la Iglesia Católica, disminuyó la corrupción, recuperó algo del prestigio perdido sobre todo en Italia, España, Portugal y Francia, pero no pudo acabar con la Reforma Protestante sobre todo en países como Holanda, Alemania, Suiza e Inglaterra donde ya el movimiento se había consolidado.

La Educación Ambiental y el pensamiento Moderno
El desarrollo del pensamiento ha pasado por diversas etapas. Durante la Edad Media el ser humano se consideraba un elemento dentro de la naturaleza y aunque no entendía muchos de sus procesos o le daba explicaciones mágicas, sentía un gran respeto por ella. Con el surgimiento del humanismo, se asume como responsable de su propio destino, con poder de decisión, su visión del mundo y su relación con él se vuelve antropocéntrica.


Desde este cambio de concepción, el ser humano empezó a usar a la naturaleza ya no como fuente de sustento sino como fuente de riqueza y poder. Ésta pasó a ser un “objeto” del que podía hacer uso indiscriminadamente, Grün (2004) llama a este proceso “objetivación de la naturaleza”.


Los seres humanos nos sentimos entonces superiores a ella, con el derecho de estudiar a través de la ciencia sus fenómenos para conocerlos, predecirlos y dominarlos, justificando como verdadero sólo aquello que podía medirse y demostrarse a través del método científico, buscando por medio de la experimentación principios aplicables universalmente en base a una serie de razonamientos sencillos, eslabonados, para llegar a otros más complicados (22).
El desarrollo de la ciencia y la tecnología basado en esta visión, con un paradigma civilizatorio altamente depredador, como lo llama González Gaudiano (1997), ha generado procesos de explotación de los recursos naturales y deterioro del entorno que se han ido incrementando a medida que este desarrollo ha avanzado, a tal grado, que la naturaleza ya no es capaz de revertir los daños o regenerar los recursos depredados.


En la época que estamos viviendo, cuando los gobiernos de los países proclaman su lucha por abatir el analfabetismo, mejorar el acceso y la calidad de la educación, cuando la ciencia y la tecnología han avanzado tanto y creemos que las personas de las “sociedades modernas” están más preparadas intelectualmente, cuando los conocimientos son más accesibles con los medios de comunicación masiva, la información fluye a velocidades antes inconcebibles y está al alcance de más personas y cuando el ser humano ha creído poder manipular a la naturaleza a su antojo, podríamos pensar que la ignorancia está disminuyendo.


En la actualidad existen otras formas de ignorancia y fanatismo en la humanidad. ¿El modo en que hemos actuado sobre la naturaleza y lo seguimos haciendo sin siquiera percatarnos del daño que estamos ocasionando, no es acaso otra forma de ignorancia?


El pensar, con una visión muy corta, que si yo no talo un árbol directamente, no mato a una ballena o no tiro basura en la calle, no estoy contribuyendo a dañar el planeta, ¿No es también un tipo de ignorancia de toda la compleja relación de esta naturaleza con el ser humano? ¿Conocemos todas las implicaciones y relaciones que envuelven cada uno de nuestros actos diarios, la forma en que contribuimos a la destrucción indiscriminada de la naturaleza para satisfacer nuestras necesidades básicas y muchas no tan básicas, como nuestros hábitos de consumo de agua, alimentos, vestido, energía, llámese luz, gas, gasolina, etc., nuestra actitud ante las políticas gubernamentales, nuestra participación o no participación ciudadana, etc.?
Por generaciones hemos sido educados con la idea de que la felicidad se obtiene al alcanzar el “progreso”, por lo que éste debe ser nuestra meta en la vida, la idea de que sólo se puede lograr a través del desarrollo de la ciencia y la tecnología, de que en la ciencia está la respuesta a todas nuestras interrogantes y que en la tecnología está la solución a todos nuestros problemas.
Nos han infundido la idea de que la felicidad se puede obtener al poseer más cosas. Desde nuestra más tierna infancia hemos, y cada vez más, estamos siendo bombardeados, por todos los medios y sin el menor escrúpulo, por publicidad que nos crea la necesidad de adquirir más y más objetos aún sin tener las posibilidades económicas para ello y en muchas ocasiones sin realmente necesitarlo: una casa mejor, un auto más lujoso, ropa más a la moda, el mejor celular, el juguete más avanzado, la computadora de modelo más reciente, el cuerpo más perfecto, y así la lista sería inacabable.


En esta carrera interminable hacia no sabemos donde, los recursos del planeta son los que están llevando la peor parte, han soportado por siglos este despojo, pero el avance tecnológico, que cada vez es más acelerado, está devastando los recursos a una velocidad que ya no le permite a la naturaleza regenerar sus procesos, aunado a la contaminación de agua, aire y suelo que estamos generando, la situación está llegando a su límite y las consecuencias son cada vez más notorias.


Agreguemos a esto la tendencia humana del dominio de unos hombres sobre otros, llámese económico, político, ideológico o social y la avaricia que impulsa al que tiene cierto poder para ejercerlo y acrecentarlo por cualquier medio y sin el menor escrúpulo. Esto nos ha llevado también a una crisis social. La problemática es sin duda multifactorial y no es fácil encontrar soluciones sobre todo cuando éstas afectan intereses individuales, nacionales e internacionales en un mundo en el que los grandes consorcios económicos extienden sus influencias a nivel planetario y cada vez es más difícil el sustraernos de ellas.

En este camino de la “modernidad” no podemos decir que todo ha sido malo, la ciencia y la tecnología han logrado magníficos avances, el ser humano puede observar y conocer procesos antes insospechados, llegar a lugares inimaginados, controlar enfermedades antes devastadoras, regenerar órganos enfermos, etc. Pero, ¿Todo esto es absolutamente verdad?, ¿La ciencia tiene todas las respuestas?, ¿La tecnología podrá revertir o solucionar los problemas que enfrentamos hoy en día? ¿Tenemos todos los seres humanos las mismas posibilidades de acceso al progreso y sus ventajas?


Volvamos nuestra mirada hacia la historia para buscar de entre lo acontecido lecciones que nos puedan servir de guía para encontrar la solución. Así como en el Renacimiento, la educación vino a reforzar el desarrollo de nuevos pensamientos, en la actualidad la educación es un medio importante para ayudarnos a todos a entender y manejar de la mejor manera la crisis ambiental que ahora enfrentamos.


Una persona que tiene acceso a la educación, desarrolla un pensamiento más crítico y una visión más amplia de su realidad, sus causas y consecuencias, tiene también acceso a otras formas de pensar diferentes de la suya, tiene más elementos para juzgar lo que puede aceptar o no como verdad y tiene más posibilidades de elegir lo que le conviene para actuar de una manera o de otra.


Así como hace siglos se produjo un cambio de pensamiento que permitió el desarrollo de la humanidad, ¿Necesitamos ahora una nueva revolución de nuestro pensamiento? ¿Necesitamos un nuevo paradigma que nos de una nueva visión el mundo y nuestra relación con él? Es aquí donde la educación ambiental adquiere relevancia pues es el camino más viable para abordar los problemas ambientales con una visión holística, biocéntrica, ético-histórica, que trabaje todas las áreas del currículo considerando todas las interrelaciones político-económico-sociales que conlleva. La educación ambiental no tiene aún todas las respuestas, pero los educadores ambientales estamos trabajando en la búsqueda de los medios idóneos para ayudar a la sociedad a entender la crisis ambiental con todas sus implicaciones, construyendo una forma diferente de relacionarnos con nuestro entorno, reconociendo la necesidad del cuidado y protección del medio ambiente, para encontrar las soluciones a los problemas que le hemos ocasionado y ayudar a descubrir formas que nos permitan hacer uso de los recursos de manera racional de modo que no minemos la capacidad de sustentabilidad de nuestro planeta, el único en el que nos desarrollamos.


Bibliografía
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(1) Para profundizar sobre las características del feudalismo ver (Rodríguez 1994: 11 y 12).
(2) Villoro, L. (1992) El Pensamiento Moderno. Filosofía del Renacimiento. México, El Colegio Nacional – FCE.
(3) Goff, Jacques Le (1997) Pensar la Historia. Modernidad, presente, progreso. Barcelona, España, Paidós.
(4) Rodríguez, J. et. al. (1994) Historia Universal. México, Limusa, 2ª Edición.
(5) Rodríguez (1994: 12)
(6) Para mayores referencias consultar: Waller, A. (1994) La música durante la Reforma del Siglo XVI. México, Deto S. A. Talleres, http:
www.rsta.pucmm.edu.do/biblioteca/pinacoteca/arte%20medieval/pagina%20principal.htm// www.veredasaber.ula.ve//http:rincóndelvago.com/edadmediamusical/estudiantes.info/musica/musica_en_la_edad_media.htm
(7) En esta época surgen grandes artistas como Miguel Ángel, Da Vinci, Bocaccio, Petrarca y otros. (Ibid., pp. 20-21).
(8) Hale, J.R. (1998) La Europa del Renacimiento. México, Siglo XXI Editores S. A., 9ª Edición.
(9) Goff, Jacques Le (1996) Los intelectuales en la Edad Media. Barcelona, España, Gedisa, 4ª
(10) Villoro, L. (1992)
(11) Ibid., (1992)
(12) Romero, J. (1997) La Edad Media. Bogotá, Colombia, Fondo de Cultura Económica, 21ª Edición.
(13) Ibid., (1992)
(14) Para ampliar la información consultar Abbagnano, N. et. al. (1964) Historia de la Pedagogía, México. Fondo de Cultura Económica y Berman, M. (2004) El Reencantamiento del Mundo. Santiago de Chile, Cuatro Vientos, 9ª edición.
(15) Goff, J. (1996)
(16) Rodríguez, (1994)
(17) Bainton, R. (1989) Martín Lutero. México, CUPSA, 3ª Edición.
(18) Se ostentaban toda clase de objetos como reliquias, desde clavos de la cruz de Cristo, restos de santas momificadas, hasta gotas de la leche de la Virgen María.
(19) Para consultar el contenido completo de las 95 tesis consultar Hernández, M. (1999) Martín Lutero “Las Noventa y Cinco Tesis”, Un Documento Histórico. México, CUPSA.
(20) Bainton, R. (1989)
(21) Rodríguez, (1994)
(22) Abbagnano, (1964)

Características del Pensamiento Moderno. ¿Cuándo perdió el hombre su relación filosófica con la naturaleza?

Cristina Patricia Chávez Rangel

Salvo que revise profundamente sus modos de vida
y produzca sus riquezas de otro modo, la humanidad
destruirá cada vez más de prisa los recursos que han
requerido milenios para constituirse
Jaques Attali

En estas páginas, ahondaré en algunos antecedentes del pensamiento moderno y las características de esta época, hasta llegar a las implicaciones que tuvieron en la modificación radical de la relación del ser humano con la naturaleza, situación que ha traído graves consecuencias al medio ambiente poniendo en riesgo la sobrevivencia de todas las especies que habitamos el planeta.

Antecedentes y características del pensamiento moderno
Los antiguos pensadores griegos en especial Aristóteles[1] establecieron un patrón que duró aproximadamente dos mil años: concibieron una gran tierra estacionaria al centro del universo y alrededor de ésta el Sol, la Luna y pequeñas estrellas ordenadas; todos estos cuerpos orbitando a velocidades constantes y más allá se encontraba solamente Dios.


El mundo se percibía como algo finito, donde todo ocupaba un lugar de acuerdo a ese centro que era Dios, y al decir todo se hace referencia al mundo celeste y al mundo geográfico, los seres humanos se ordenan de acuerdo a ése centro y tienen al igual que las cosas un lugar natural que obedece a su naturaleza la cual está regida por leyes que no se pueden rebasar, según Villoro (1992). La física aristotélica, además, reconocía que cada cosa tiene su propia esencia y que cada individuo sigue las finalidades que le son determinadas por su entelequia, es decir que ninguna cosa puede darse por su naturaleza.


En la Edad Media el pensamiento estuvo determinado por un elemento: Dios. Y el lugar o sitio natural que cada persona o cosa ocupaba era primordial, sin embargo, después surgió una nueva imagen del mundo la función que cada quien desempeñaba resultaba clave. En este punto las relaciones que rigen entre las cosas y las personas, el lugar que cada individuo ocupa en la tierra se relativiza, se desmoronan los estamentos de la sociedad, Villoro (1992).


La Edad Media fue sucedida por la época moderna,[2] cuyo punto máximo fue el Renacimiento donde se rompió con la idea de un mundo ordenado en centro y periferia. Esto provocó un cambio radical en la imagen del mundo y, por tanto, en el pensamiento de los seres humanos. Es a partir de ésta época que el hombre concibió y apreció al mundo desde una perspectiva distintita: hombre y naturaleza se separaron. Con este cambio, anota Villoro (1992), surgió un rasgo característico de la modernidad: el individualismo, ¿quién soy yo? Esto provocó que el mundo del hombre fuera el que él mismo realizara con su práctica y el entorno se convirtiera en un objetivo de estudio más para ser medido, organizado, cuantificado y estructurado.


En el siglo XVI científicos modernos como Kepler, Galileo, Descartes, Pascal y Newton supusieron en sus obras una condición: la ruptura de la naturaleza, entendida como la convicción de que el mundo está ante nosotros, para que actuemos sobre él, no únicamente para ser contemplado[3]. Esta figura de la naturaleza tiene, según Villoro (1992) las siguientes características: comprender al mundo descubriendo la naturaleza de cada cosa, cada cosa obedece a su propia naturaleza, la naturaleza obedece a leyes generales inmanentes, todo está vinculado con todo y la naturaleza está constituida por materia universal en perpetuo desarrollo.
En esta época el mundo ya se ve como algo infinito, y esta nueva idea acerca de la naturaleza se expresa en términos metafísicos con Giordano y Telesio en Villoro (1992), que resumen así las posibilidades de un saber científico de la naturaleza: la posibilidad de una síntesis universal en el espacio, en el tiempo, en estos dos aspectos por separado y unidos después para poder dar razón de los hechos.


La nueva imagen de la naturaleza subyace a la ciencia y a la magia renacentista. En los siglos XV y XVI la magia tiene gran auge y es admitida en lo que se consideraba como conocimiento científico; ya que no había distinción entre la magia y la ciencia. La magia proporcionó una gran cantidad de datos empíricos sobre la naturaleza que obligaba a la observación directa y a la clasificación de los hechos observados, la alquimia es un buen ejemplo de como, la ciencia y la magia, se vinculaban para construir y crear nuevos objetos.


Sin embargo, esta concepción se modificó, pues, como todo modelo explicativo, fue rebasado y fue sustituido por otro. En este punto de inflexión se evidencia el cambio de un paradigma a otro que es cuando, según Kuhn (1971) se gesta una revolución científica.

Revolución científica
La pérdida de significado en sentido religioso o filosófico está enraizada en la Revolución Científica de los siglos XVI y XVII que rompió con la visión de un mundo encantado, que según Berman (1987), hasta entonces había predominado, todo lo que había en la naturaleza se contemplaba como algo maravilloso, hasta antes de la Revolución científica, el cosmos era un lugar de pertenencia y correspondencia, el destino personal estaba ligado al cosmos como ya se mencionó anteriormente, y es esa relación la que daba significado a la vida.


El conocimiento pasado, fue desdeñado por diversos pensadores y a mediados del siglo XVII el desarrollo del método científico[4], facilitó llegar a soluciones que permitieron el rápido desarrollo de la ciencia y técnicas modernas.


Newton manifestaba que ya no se apoyaba en los antiguos que ahora iba en hombros de sus predecesores como Kepler, Galileo y Descartes. Se inició un creciente interés por la matemática y por la importancia práctica de ésta ciencia en las técnicas y en las artes: “J. Kepler fue quien dio el primer paso decisivo al llegar a descubrir por inducción fórmulas matemáticas para regular problemas naturales. Enunció las leyes matemáticas del movimiento de los planetas”, Abbagano y Visalberghi (1964). De igual manera las contribuciones del científico italiano Galileo fueron de gran importancia, ya que construyó y utilizó el telescopio para realizar observaciones del Sol, la Luna, las estrellas y los planetas; con lo que demostró que nuestro planeta no era el único centro de movimiento celeste, y que la Vía láctea era un conjunto de estrellas, y decía que para ser filósofo hay que observar directamente a la naturaleza y no solo consultar los textos aristotélicos o de la Biblia. Galileo pudo vislumbrar con claridad el método que servirá a la ciencia para mayores éxitos. Abbagano y Visalberghi (1964).


La compenetración de la tecnología y la ciencia estuvo en la raíz de la Revolución Científica, la tecnología se convirtió en un medio de producción muy importante en la conciencia humana; los procesos de pensamiento se estaban convirtiendo en algo matemático-experimental. La cognición, la realidad y el método científico occidental están relacionados con el surgimiento del capitalismo a principios de la época de la Europa moderna, la ciencia forma parte de los desarrollos sociales y económicos a gran escala, como la invención de la imprenta en 1450 o el descubrimiento de América en 1492.


El cambio de pensamiento se origina en el ser humano debido a la nueva forma de percibir la realidad, el universo antes visto como algo vivo, poseyendo sus propias metas y objetivos, ahora es visto como una colección de materia inerte, que se mueve rápidamente sin fin ni significado[5]. Esto en forma conjunta con el súbdito énfasis en el dinero, el surgimiento de la ciencia, así como la tecnología (aunque ésta surge mucho tiempo antes), como una forma de controlar al medio ambiente, formaron parte de los pasos sin precedente para la transformación del pensamiento moderno.

Implicaciones ambientales
La historia de la época moderna al menos al nivel de la mente es la historia de un desencantamiento continuo, desde el siglo XVI la mente ha sido exonerada del mundo fenoménico. En la actualidad estamos presenciando el resultado de una lógica que tiene ya varios siglos, por lo que ahora enfrentamos la urgencia de resolver la crisis ambiental que ha dejado la modificación del pensamiento de los seres humanos, y donde está en juego la sobrevivencia de todas las especies. “La humanidad se encamina irremediablemente al holocausto en este siglo, sino logra reducir sustancialmente las emisiones de gases contaminantes que están generando el calentamiento global. El llamado efecto invernadero estabiliza la temperatura media de la Tierra cuando la atmósfera evita la fuga inmediata de energía que nuestro planeta recibe del Sol. Sin embargo a partir de la revolución industrial se generalizó la quema de combustibles fósiles, que en los últimos cincuenta años ha aumentado, lo que provoca el aumento de la temperatura media”[6].


Este cambio de cosmovisión al cual se ha hecho referencia, ha dejado una crisis en la sociedad, y muchas de éstas crisis pueden considerarse un conjunto policrístico en el que están entre ramificadas y enmarcadas, crisis de desarrollo, crisis de la modernidad, crisis de todas las sociedades, por lo que no hay un solo problema vital, sino varios problemas vitales, Morín en Ramírez (1997).


La idea de que la modernidad es entendida como el dominio racional sobre la naturaleza y sociedad, no es verdadera, ya que se comprueba que no ha sido racional y que además ha provocado desencanto, desesperanza, desilusión en los seres humanos, así como alarma porque lo que está en juego es la sobrevivencia de todas las especies; ya que el poder que adquirieron los seres humanos al dominar a la naturaleza no lo utilizaron para construir una morada mejor, no convirtieron la naturaleza en espíritu como soñaron los renacentistas, sino que, el ser humano actuó por codicia al afán del dominio más que al amor y a la inteligencia. La naturaleza fue transformada al servicio de nuestras necesidades pero también fue socavada hasta inhabilitarla como morada del hombre reducida a capricho de los intereses humanos, Villoro (1992).


Cuatro siglos después, la modernidad se pone en entredicho, a pesar de que se reconoce que en ésta etapa se dio un gran paso para la emancipación de los seres humanos, que quisieron ser dueños de su propia historia; y que modificaron la forma de concebir a la naturaleza, para dominarla, manipularla, controlarla, vejarla y destruirla; y los costos que se están pagando por ello son muy altos.


Otro factor determinante es el desarrollo del Capitalismo que si bien es cierto condujo a sociedades donde los seres humanos disfrutaran de mayores libertades, también provocó la enajenación en el intercambio de mercancías, a la explotación del trabajo, y al olvido de valores como solidaridad, la justicia y la igualdad social. El potencial destructivo generado por el desarrollo capitalista lo colocó en una posición negativa con respecto de la naturaleza. Tal situación no es consecuencia de desastres naturales o del simple azar, es fruto de un modelo de desarrollo social y económico que se dirige sólo al lucro inmediato de una minoría, Gadotti (2000).


Todo esto ha afectado a los países de gran desarrollo industrial y en los países subdesarrollados ha subsistido la miseria y la opresión, todo lo anterior obliga como dice Ramírez (1997) a un análisis económico-político sobre el modelo de desarrollo que estamos siguiendo. La globalización[7] como modelo de desarrollo es característica central de nuestro tiempo y del futuro previsible, implica que la fronteras se borran, que la información las traspasa a gran velocidad, que la políticas se unifican, que la producción de bienes y el ofrecimiento de servicios se internacionalizan. Este modelo está marcado por la incertidumbre, desde la caída del muro de Berlín en 1989 hasta el fin de la historia. La globalización es un proceso que se acelera como tendencia al mismo tiempo que se debilitan las organizaciones como la ONU, UNESCO, UNICEFF, etc. que fueron fundadas para vivir un concierto planetario, han perdido su razón de ser.


Mención aparte merece la globalización de sur a norte de la pobreza, la informalidad y la economía subterránea, los negocios ilícitos y criminales, en los países ricos crece la marginación a la par que la pobreza; se globaliza también el desempleo, constatamos diariamente que se globaliza el ideal de una sociedad de consumo dispendiosa, productora de bienes innecesarios, se globaliza un modo de producción irrespetuoso con el medio ambiente, el capital se mueve libremente hacia los países donde las leyes al respecto son más laxas, Schmelkes (2000).


Hemos llegado al punto de que, el mundo en el que vivimos está formado por un conjunto de artefactos dirigidos por el ser humano, y si la producción de los países que no pueden consumir empezara a crecer como creció en los países industrializados, lo que estaría en peligro, de acuerdo con Campos (1995), sería la supervivencia de la especie humana. Y es precisamente el momento que ahora estamos enfrentando: cómo sobrevivir a la situación por la que atraviesa nuestro planeta que tiene alarmantes daños como el calentamiento global, desastres naturales, abuso irracional de los recursos naturales, deterioro de la salud; se propone sustituir el modelo de producción y consumo vigente, ya que, como afirma Ramírez (1997), este modelo tiende a la acumulación, a la industrialización, a la urbanización, al armamentismo, al consumismo, a la americanización, al deterioro ambiental y a la multiplicación de la pobreza; por lo que se hace necesario y urgente que se cambie por otro modelo que reparta equitativamente la riqueza, elimine lo superfluo y nos reconcilie con la naturaleza.

Implicaciones educativas
El II Foro de la UNESCO sobre Ciencia y Cultura, realizado en Vancouver (Canadá), en 1989 para analizar el tema “La sobrevivencia en el siglo XX”, concluyó que la sobrevivencia del planeta se volvió una preocupación inmediata. La situación actual exige medidas urgentes en todos los sectores-científico, cultural, económico y político y una mayor sensibilidad de toda la especie humana, Gadotti ( 2000).


Ante esta emergencia surge la necesidad de tener un mejor conocimiento del medio ambiente, de adquirir habilidades apropiadas para utilizar este conocimiento, e iniciar acciones tendientes a un uso sensato del medio ambiente sin perturbar el equilibrio ecológico, esto determina una pedagogía del medio ambiente, en donde la conducta de uso correcto de los recursos del planeta viene a constituirse en uno de los objetivos finales del proceso educativo Otero (1998).


También debe estimular el desarrollo de una capacidad crítica y creativa de los alumnos, para facilitar la adquisición de una “dimensión ambiental”, en la que el entorno deja de ser un simple recurso para convertirse en un eje alrededor del cual los aprendizajes adquieren sentido.
La escuela[8] es capaz de construir el futuro en el presente, para ello es necesario entender la escuela como un fenómeno social, además de verla como una institución que se inserta en la sociedad. Es una microsociedad que puede conscientemente vivir en pequeño el futuro deseable, por lo que debemos darnos a la tarea de desarrollar en los alumnos capacidades y habilidades que les permitan transformar lo que haya que transformar para vivir en armonía con la naturaleza.


Asimismo, Perkins (2000) señala que la educación depende de las experiencias de aprendizaje que el maestro proponga y de los aprendizajes que los alumnos adquieran, sin embargo los docentes no son máquinas a las que se programe el currículo a desarrollar; los docentes[9] son más que un mero cúmulo de saber, habilidad y técnica; los docentes son también personas, y no podemos comprenderlos a ellos ni a su quehacer sin entender lo que es él como persona. Por lo que una de las grandes asignaturas pendientes es sensibilizar y concientizar a los docentes de la responsabilidad social que tenemos, en este momento histórico.

Consideraciones finales
La relación filosófica que el ser humano tenía con la naturaleza en la Edad Media, se fue diluyendo en la época moderna, donde los seres humanos se concibieron como algo aparte de la naturaleza, la visión de la ciencia, el control del medio ambiente a través de la tecnología, y las relaciones comerciales, dieron paso a una escalada de dominio, vejación, perturbación y alteración; a tal grado que hoy está en peligro la sobrevivencia en el planeta.


Por lo que es necesario conservar el momento de verdad del pensamiento moderno y superarlo en un pensamiento nuevo, una modernidad repensada desde el estadio posterior de una nueva imagen del mundo, Villoro (1987). De ahí que es apremiante tomar conciencia del desafío que representa para los seres humanos en general, y particularmente para los que elegimos la docencia, el momento histórico que estamos viviendo; para promover una educación tomando en cuenta la totalidad de la realidad, sin fragmentarla, considerando a la educación ambiental como una educación permanente, es decir, como un proceso que se inicia desde los primeros años de vida escolar, y que no debe concluir jamás.


La educación sólo puede ayudar si se enfoca hacia metas acordes a la problemática actual, teniendo en cuenta el futuro inmediato y vivenciando con los alumnos, la importancia de reconstruir la relación entre la sociedad y la naturaleza. Esta podría ser la contribución desde las instituciones educativas, sin embargo no sería suficiente, ya que la velocidad con que se dan los cambios sobrepasa la habilidad de diferentes disciplinas, por lo que se requiere que todos desde los más poderosos hasta los que menos tienen, aportemos la parte que nos corresponda, que no es poca.

Bibliografía
Abbagano, N. y A. Visalberghi (1964) Historia de la Pedagogía. (trad. de Jorge Fernández Campos) México, Fondo de Cultura Económica, cap. VII.
Berman, Morris (1987) El Reencantamiento del mundo. (trad. de R. Bendersky y F. Huneeus), Santiago de Chile, Cuatro Vientos,cap. I,II,III y IV.
Campos Julieta (1995) ¿Qué hacemos con los pobres?. México, Nuevo siglo.
Carrión F. Vicente(2004) Educación digna. México, SEP.
Chalmers, Alan (2001) ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Una valoración de la naturaleza y el estatuto de la ciencia y sus métodos. (trad. de E. Pérez y P. López), México, Siglo XXI.
Fullan, M. Y A. Hargreaves (1996) La escuela que queremos. Los objetivos por los vale la pena luchar. México, S.E.P.
Gadotti, Moacir (1996) Pedagogía de la Tierra. México, Siglo XXI.
Kunh, Thomas S. (1971) La estructura de las Revoluciones Científicas. (trad. de A. Contin) México, Fondo de Cultura Económica.
Otero, Alberto(1998) Medio Ambiente y Educación, capacitación en educación ambiental para docentes. Argentina, Novedades Educativas.
Perkins, David (1997) La escuela inteligente. México, Gedisa.
Ramírez, Tonatiuh (1997) Malthus entre nosotros: Discursos ambientales y la política demográfica en México 1970-1975. México. UPN-Taller abierto.
Schmelkes, Silvia, (2004) La formación de valores en la educación básica. México, SEP.
S.E.P.,(1997) Ciencia: conocimiento para todos (trad. de Castilleja M.). México.
Villoro, Luis (1992) El pensamiento moderno. Filosofía del renacimiento. México. El Colegio Nacional-Fondo de Cultura Económica, .cap. I,II,VI,VIII,IX.
OTRAS BIBLIOGRAFÍAS:
“Revolución u holocausto” La Jornada, El mundo, 08-02-07. Ángel Guerra.


[1] SEP, ( 1997) Ciencia y conocimiento para todos (trad. Castilleja), México.
[2] En este punto, equiparo el término época moderna con el momento en el que la historia de Occidente que rompe con la forma de vida de la Edad Media.
[3] Morris Berman (1987), El reencantamiento del mundo, Cuatro vientos, Santiago de Chile.
[4] Entiendo por método científico el modo riguroso de los hechos de la experiencia adquiridos por la observación y experimentación.
[5] Morris Berman (1987), El reencantamiento del mundo, Cuatro Vientos, Santiago de Chile.
[6] Véase “Revolución u holocausto” La jornada, El mundo 08-02-07.
[7] Silvia Schmelkes, La formación de valores en la educación básica, México 2004. S.E.P.
[8] Silvia Schmelkes, (1998), La formación de valores en la Educación Básica, SEP, México.
[9] Michael Fullan y Andy Hargreaves, (1996), La escuela que queremos, SEP, México.

Una propuesta de transversalidad para la incorporación de la Educación Ambiental al currículum escolar

José Malagón Patiño[1]

Presentación.
La necesidad de considerar en la práctica de la educación ambiental un modelo didáctico explícito[2] que guíe la intervención. Dicho modelo, como mediador ente los fundamentos teóricos y las actuaciones concretas, serviría tanto para poder dar coherencia a la práctica como para reflexionar sobre ella, asunto esencial si se quiere ir más allá del mero activismo, entendiendo el activismo como hacer actividades porque sí, porque se me ocurrieron, sin que se tenga claro el sentido de lo que se hace, su eficiencia en cuanto al aprendizaje, si progresamos o no, etc.

Así es, siguen proliferando innumerables acciones etiquetadas como información, divulgación, interpretación o educación, sin que se explicite en los programas, proyectos o materiales didácticos, cuáles son los modelos teóricos ni los principios didácticos que los orientan. Más aún, si se analizan dichos materiales encontraremos de manera implícita (oculta) una visión, activista y un enfoque de la educación ambiental, más centrada en la descripción de la naturaleza.
Es común observar en municipios y escuelas actividades como: cultivos orgánicos, preparación de composta, limpieza de áreas verdes entre otras. Estos programas tradicionales muchas de las veces solo sirven para justificar un trabajo o sacarse la foto. Me llamo la atención un cartel que decía “Día mundial del medio ambiente 5 de junio el deshielo un tema candente”.


Es pertinente introducir cambio en nuestras prácticas, cambios que exigen, por otra parte, el fomento de foros de debate teórico y una mayor implicación de los expertos en programas de investigación. Cabe señalar, que los fines no son nada sin el desarrollo de propuestas didácticas y estratégicas y recursos para la intervención adecuados para conseguirlos, y que la “práctica” sin un marco teórico de referencia, deviene de una acción rutinaria y sin sentido.[3]
Persistente la necesidad de elaborar una teoría del conocimiento educativo adaptado al caso de la educación ambiental, dado que este campo sólo se suelen desarrollar , en sus programas y proyectos de intervención, dos elementos curriculares, los objetivos que se persiguen (declaraciones por lo general vagas y muy generales) y las estrategias para conseguirlos, obviando de la gran relevancia de qué enseñar , que parece ya dado , bien en los contenidos de ecología, bien en los problemas ambientales.


La interconexión del conocimiento que se genera en cada contexto educativo con la reflexión del conocimiento “profesional”, aspectos tradicionalmente disociados en educación ambiental; en este sentido, no bastaría con destacar el papel “mediacional” del educador, lo que ya se ha hecho con bastante frecuencia en la investigación pedagógica , sino considerar de manera integrada al currículo del aprendiz y el currículo del educador, es decir, plantear las propuestas curriculares a través de las características y posibilidades en definitiva del nivel de desarrollo profesional de determinados educadores, que son los que las van a desarrollar.


Desde esta perspectiva, el conocimiento generado desde la reflexión didáctica, se debe plasmar en un proyecto de intervención, que ponga en relación la práctica con la teoría a través de los educadores que experimenten dicho proyecto. (PORLAN, 1991, 1993)[4]

La formulación de los Contenidos
No hay una educación ambiental. Una tradición de estudio sobre la naturaleza de los contenidos. En la practica habitual de los contenidos vienen determinados por la comprensión del medio y de los problemas ambientales sin más. En los programas y proyectos de educación ambiental encontramos largas listas de objetivos y contenidos, pero sin ninguna reflexión, ni epistemológica, ni didáctica, sobre las propiedades del conocimiento deseable y sus relaciones con otras formas de conocimiento. Sobre todo, no hay un debate sobre que referentes hay que considerar a la hora de formular los contenidos, que papel deben desempeñar las ciencias ambientales, los problemas ambientales, los valores proambientales, las ideas de lo que aprenden, etc[5].


¿Cómo integran las aportaciones del conocimiento científico con la del conocimiento cotidiano? el debate tiene que ver con la génesis del conocimiento, con los tipos de conocimiento, con las transformaciones..., pero, tiene también una dimensión psicológica (por referente al sujeto cognoscente y a sus mecanismos de aprendizaje), sociológica (pues el conocimiento que se propone se genera en el contexto social) e ideológica (pues, el último termino ideológico- política la opción por un tipo de conocimiento u otro como el más adecuado para formar a los ciudadanos actuales y futuros ).


Al respecto (Roberto Follari, 1982) el “terror ecológico” es en realidades una forma de terror ideológico, una forma de adormecer la conciencia respecto de otros aspectos y de las verdaderas modalidades políticas de posibles soluciones.[6]


Es para ello, que hay que buscar la integración y la complementariedad entre las diferentes perspectivas implicadas, por lo que debemos tener en cuenta, conjuntamente, todas estas dimensiones, estableciendo relaciones entre ellas y elaborando una hipótesis de trabajo, que en últimos términos, oriente a la intervención educativa.

El problema de los límites: De La Educación Ambiental a la transversalidad y la Educación global.
Por otro lado, hay una progresiva toma de conciencia sobre el carácter general de los problemas del mundo, como se refiere (Edgar González Gaudiano, 2000), el medio ambiente no solo es naturaleza[7]


Se pasa así del tratamiento parcelado de dichos problemas a un tratamiento más global en el que se considera la interacción entre los mismos, lo que (Selby, 1996)”llama un sistema interactivo del problema” [8] . Al mismo tiempo, los temas sociales, económicos, ambientales se reconocen, a la vez, como locales y globales.


Se trata de una globalización más amplia y compleja que la mera mundialización de la economía del mercado actual, y de las pautas culturales asociadas.
En relación con estos cambios se produce un interesante proceso de convergencia entre muy diferentes ámbitos del saber (Sauve, 1999)[9] :


Las áreas conocidas como transversales, la educación social, la educación global, la educación para el desarrollo, etc., convergencia de muchos autores consideran positiva, pues como afirman (Caride y Meira, 2001) “para el caso de la educación ambiental y la educación social, los límites son borrosos, lo que posibilita que se incrementen los espacios comunes, los cruces y los mestizajes del saber, las prácticas compartidas”[10]


La convergencia se muestra para estos autores como la situación más adecuada para tratar realidades complejas, locales – globales, que requieran la comprensión conjunta de la crisis social y ecológica. En el mismo sentido, estos autores interpretan que una educación ambiental preocupada por la mejora del bienestar humano y de los entornos que hacen posible la vida se podrían integrar en una educación global más amplia.

Para Yus (1996), se trata de “transversalizar los temas transversales, de buscar los elementos comunes y de enfrentar de manera compleja problemas que son complejos”.[11] Yus propone un “sistema de temas transversales”, que se correspondería con lo que otros autores llaman educación global.

La transversalidad en el currículo como estrategia
La Secretaría de Educación Pública, en el año 2004, a través del Programa Nacional para la Actualización Permanente de los Maestros en Educación Básica en servicio (Talleres Generales de Actualización), estando como secretario de educación publica Reyes S. Tamez Guerra, presenta la guía que será clave para el ciclo escolar 2004-2005, el cuadernillo que lleva como título central “La Formación Valoral, lo Oculto y lo Visible en la Escuela Primaria” , menciono lo anterior porque las actividades de la segunda sesión de dicho cuadernillo van encaminadas a la identificación de una doble transversalidad, refiriéndose en ese sentido al currículo explicito y currículo oculto, de esta manera, se evidencia que los valores permean todo el plan de estudios y las asignaturas del nivel.”[12]. Me llama la atención que a pesar que en ese momento se pretendía acercar a los docentes al concepto de transversalidad, hoy no se concreta como una estrategia que permita tratar los contenidos de manera global; sin embargo, hay que reconocer que falta mucho por conocer como manejar los ejes transversales, ya que la incorporación transversal de la educación ambiental no se ha promovido desde las autoridades educativas, ni tampoco se ha preparado a los maestros para su aplicación.


Al respecto (Gavidia, 1994) se refiere a los ejes transversales, no deben considerarse como nuevos contenidos, deben plantearse como un intento de administración educativa para que sean tratados por los profesores de manera voluntaria, parcial y dependiendo de la sensibilidad del profesor.[13] Sin embargo, dice Javier García Gómez aunque los contenidos curriculares deben verse desde la perspectiva de la impregnación transversal en las distintas áreas, creemos que existen dificultades para que ello sea posible, pues gran parte del profesorado desconoce o tiene una concepción equivocada de la transversalidad. En este sentido podemos pensar que la formación de los maestros es fundamental para desarrollar dicha estrategia.
La concepción de la transversalidad aquí definida corresponde mejor con la que encontramos en el reciente currículo español, que va más allá de los temas que puedan incluirse en las distintas materias y que se refiere al para qué de la Educación y a la formación integral que esta debe proporcionar. De este modo la transversalidad no sólo señala aquellos contenidos educativos que se consideran necesarios, sino que se ocupa fundamentalmente del sentido y de la intención que a través de estos aprendizajes quieren conseguirse: se trata así de una autentica educación en valores, un modelo ético que debe ser promovido por toda la institución educativa y por el conjunto del currículo.


El carácter transversal afecta, pues, a las asignaturas, pero las desborda, refriéndolas a objetivos y actividades más generales. En ellas los temas y los problemas definidos requieren de la colaboración de las distintas disciplinas y deben tratarse complementariamente y no paralelamente, pero, a su vez, la transversalidad impregna todos los planteamientos, organizaciones y actividades del centro educativo. No se trata sólo de, a través de la colaboración interdisciplinario de las distintas materias, llegar a conocer mejor cómo funciona el medio; la transversalidad apunta al desarrollo integral de la persona, asumiendo el sistema educativo una perspectiva ética y una visión del mundo solidaria y responsable respecto a él, una dimensión que dé sentido a estos conocimientos y permita entender y actuar en relación con su problemática.


La propuesta de incorporar la educación ambiental como un eje transversal en el curriculum que más ha impactado a América Latina y el Caribe, fue la que se promovió desde España, ya que desde mediados de la década de los ochenta y aprovechando el movimiento de renovación educativa que tuvo lugar en España se propuso un conjunto de cambios que implicaban no sólo el plan de estudios y sus materiales didácticos, si no las metodologías de enseñanza y las actividades extra escolares. (Marcen, 1988)[14]


Al carácter integrador de las E.A conviene muy bien el trabajo sobre los proyectos globalizados, que permiten a las distintas materias transitar por determinados problemas sin necesidad de recargar sus contenidos, sino de tratarlos de otro modo, de aplicar conocimientos y destrezas y de distinguirlos a la solución de problemas y a la acción. De ahí que en algunos países se les denomine incluso “Proyectos de Acción Medioambientales”, que analizan problemas reales y concretos de medioambiente y buscan estrategias de acción y solución.


Se trata de una estrategia que puede incluso acentuar la transversalidad, haciendo girar el currículo en torno a estas y otras cuestiones, en vez de en tomo a las asignaturas clásicas. Existen ejemplos en algunos países como Escocia de currículos o de áreas dentro de él, así concebidos. Pero, en la generalidad, se trata más de una estrategia de microenseñanza - adecuada para ser adoptada por centros y profesorado en uso de su autonomía y en su propio proyecto curricular – que de macroenseñanza y de diseño oficial.


También de un método muy querido por diversas instituciones internacionales, que han visto en él una buena manera de realizar proyectos conjuntos de coordinación medioambientales entre diversos países y escuelas. No en balde, por ejemplo, el Consejo de Europa (1991) patrocina en la actualidad diversos y ambiciosos proyectos intereuropeos, que trabajan a la vez la E.A y la dimensión europea de la Educación. Son algunos de estos el “Proyecto del Mar Báltico”, que incluye centros de Suecia, Dinamarca, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania, Alemania, La Federación Rusa y algunos países de la antigua URSS; el “Proyecto de Conservación y Desarrollo de Regiones Poco Pobladas”, iniciando con establecimientos docentes del norte de Escocia y que se ha extendido a otros de comunidades rurales de los Pirineos españoles y de la región calabresa de Aspromonte (Italia); el “Proyecto Noruega-Herforshire” , que estudia las lluvias ácidas y las concentraciones de ozono en los países de esta zona y en los del Este de Europa.


En general, de un currículo abierto o, al menos, flexible, que permita proyectos adaptados al entorno educativo. El grado de apertura variará, según las realidades y posibilidades de cada país, pero, evidentemente, un currículo cerrado y fuertemente prescriptivo difícilmente podrá cumplir la necesidad de la E.A. de dar respuesta a los problemas del entorno. Otras características y principios de fondo lo acompañan.


Entre ellos figuran, en primer lugar, la comprensión de la enseñanza como cambio, que busca modificar los esquemas de conocimiento, conociendo el punto de partida y construyendo a partir del nivel de desarrollo de alumnas y alumnos y construir aprendizajes mecánicos y potenciando el aprendizaje autónomo, mediante una intensa actividad mental (que no activismo).
Se trata, asimismo, de la concepción social del aprendizaje, que aleja la enseñanza de una esclerotizada concepción academicista, que se interesa por los problemas sociales, se preocupa por las situaciones próximas a los intereses y las realidades medioambientales de alumnos y alumnas, que práctica una metodología problemática dirigida a la toma de decisiones y a la acción.


Es también una enseñanza fuertemente interesada por las actitudes y los valores y por los cambios en los comportamientos sociales. Los contenidos siguen interesándose, desde luego, por los conceptos y por los procedimientos de trabajo – el “saber” y el “saber hacer”-, pero no olvidan nunca las actitudes y los comportamientos, los aspectos del “saber ser”
A pesar de que en México en el ámbito educativo no se le ha dado seguimiento para su aplicación no cabe duda que es una propuesta irreversible y que tiene grandes ventajas, ya países como: Brasil, Chile, Colombia, Argentina, El Salvador y España entre otros ya están tratando el proceso de transversalidad.


Para concluir, la educación ambiental no puede ser entendida como una asignatura más en el curriculum escolar, se trata de imprimir una orientación formativa en la que la dimensión ambiental juegue un papel central y en la que el estudiante tome conciencia de que la eficacia de las decisiones relativas a esta realidad no dependen de una acción aislada, si no de factores que interactúan y se determinan unos a otros.


Los contenidos de la Educación Ambiental deben ser un medio para promover una cultura alternativa al modelo social dominante una cultura que integre, de forma equilibrada, la concepción del medio, la ética ambiental y la capacidad de resolver problemas socio-ambientales, las personas no deben limitarse a reproducir o copiar, a ser meros receptores pasivos de lo decidido por otros, si no que, de forma activa deben crear y construir su propio saber del mundo.

Bibliografía
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Porlan, R. El Diario Del Profesor. Un Recurso Para La Investigación En El Aula. Sevilla. Diada. 1991.
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Yus, R. Temas Trasversales Y Educación Global, Una Nueva Escuela Para Un Humanismo Mundialista. Aula de innovación educativa, 1996.



[1] Licenciado en Educación plan. 94. U.P.N. Subsede Cuautitlán. Estudiante de la Maestría en Educación con campo en la Educación Ambiental. U.P.N 095. Azcapozalco.
[2] Landeros, Leticia; Conde Silvia y Rojas. Formación Cívica Y Ética Ciudadana. Manual De Actualización Docente. México, MCD/AL 2001 p.42
[3] García, J. Eduardo. Educación Ambiental, Constructivismo Y Complejidad. Serie fundamentos no. 20, en España 2004. p.. 12-13
[4] Porlan, R. El Diario Del Profesor. Un Recurso Para La Investigación En El Aula. Sevilla. Diada. 1991.

[5] García, J. Eduardo. Educación Ambiental, Constructivismo Y Complejidad. Serie fundamentos no. 20, en España 2004. p.. 137-138
[6] Follari, Roberto. Interdisciplinariedad . Los Avanzares De La Ideología. México 1982. p. 81

[7] González Gaudiano Edgar. Tópicos En Educación Ambiental, vol. 2, no. 6, México 2000. p. 65
[8] Selby. D. Educación Global: Hacia Una Irreductible Perspectiva Global En La Escuela. 1996. p. 25-30
[9] Sauve, L. La Educación Ambiental Entre La Modernidad Y La Posmodernidad. En Busca De Un Marco De Referencia Educativo Integrador. Típicos De Educación Ambiental. 1999, p. 7-25
[10] Caride, J.A . y Meira, P. A. Educación Ambiental Y Desarrollo Humano . Barcelona 2001 ed. Ariel
[11] Yus, R. Temas Trasversales Y Educación Global, Una Nueva Escuela Para Un Humanismo Mundialista. Aula de innovación educativa, 1996. p. 5-12
[12] SEP. La Formación Valoral, Lo Oculto Y Lo Visible En La Escuela Primaria México 2004, p. 135-149
[13] Gavidia, V. La Educación Para La Salud Y Las Líneas Transversales Del Currículo En revista didáctica de la ciencia. Valencia. No. 8 1994 Universidad de Valencia p. 135-149.
[14] Marcen, Carmelo. La Integración De La Educación Ambiental Curriculum Escolar. En Educación Ambiental. Valladolid, 1988. num. 4-5. gráficas germinal

Algunas reflexiones sobre el 1er Coloquio Nacional de Estudiantes y Egresados de Programas Académicos de Educación Ambiental

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


En este apartado, compartimos algunas reflexiones de un acontecimiento relevante para la Educación Ambiental de nuestro país, el cual se llevó a cabo en la Ciudad de México los días 20, 21 y 22 del pasado septiembre.

Para dimensionar la importancia del acontecimiento, nos permitimos citar a uno de los más importantes comunicadores ambientales de la República del Uruguay, Hernán Sorhuet Gelós, que publicó en el periódico El País Digital (26/09/2007), lo siguiente:

En estos días se realizó en México el 1er Coloquio de Educación Ambiental, dirigido a estudiantes y egresados de Programas Académicos de la Universidad Pedagógica Nacional.
Su gran éxito se cimentó en la pertinencia de su enfoque. Durante tres jornadas más de 200 docentes analizaron, con mucha autocrítica, las debilidades y fortalezas del ejercicio de la profesión.

Como era de esperar, la formación docente nuevamente se erigió como uno de los puntos estratégicos a trabajar con más celo.

Efectivamente, este Coloquio tenía como propósito general reunir por vez primera a educadores ambientales formados en Programas Académicos a nivel nacional en Instituciones Públicas y Privadas para que compartieran sus experiencias, propuestas, avances teóricos, proyectos, estrategias, acciones, recursos y hallazgos. Lo anterior para facilitar la retroalimentación, la creación de vínculos y sinergias, así como el fortalecimiento de este campo indiscutiblemente necesario en la educación. También con este 1er Coloquio se conmemoraban los primeros quince años del Programa de Maestría en Educación Ambiental de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 095, institución convocante de este encuentro.

Los objetivos se cumplieron a cabalidad, en un ambiente de compañerismo, igualdad, camaradería y solidaridad. Algunos de los hechos relevantes de estos tres días, a nuestro juicio fueron los siguientes:

1.- La gran participación a nivel nacional, pues se hicieron presentes 16 estados: Distrito Federal, Estado de México, Oaxaca, San Luis Potosí, Chihuahua, Nayarit, Baja California Sur, Colima, Coahuila, Morelos, Jalisco, Tabasco, Hidalgo, Guerrero, Chiapas, Sinaloa. En este evento se vieron representadas instituciones de diverso nivel y carácter, desde la UNESCO, las Secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales y de Educación Pública, hasta la mayoritaria afluencia de alumnos y egresados de Instituciones de Educación Superior y maestros en servicio de Educación Básica. Más de 250 asistentes. Educadores Ambientales de diferentes edades, tiempos, grados de implicación y espacios.

2.- El evento abre con la conferencia del ya citado educador ambiental uruguayo, Hernán Sorhuet, en la que analiza comparativamente a la educación y al periodismo ambiental, y de paso, imprime un grato color internacional al Coloquio.


3.- Se presentaron 70 ponencias en 8 mesas de trabajo, las temáticas de las mismas fueron: Educación ambiental y curriculum; Educación ambiental entre la necesidad y la inercia; Éxitos, fracasos y aprendizajes en experiencias de Educación Ambiental; Educación ambiental en el Sistema Educativo Nacional; Participación comunitaria; Política pública y educación ambiental; Educación ambiental ante los problemas de urgente respuesta; y Educación ambiental como campo de conocimiento. El intercambio de experiencias, cuerpos teóricos, metodologías y puntos de vista fue verdaderamente enriquecedor. El compartir la palabra entre educadores ambientales, cara a cara, de igual a igual, hicieron de esta parte del Coloquio, la de mayor relevancia.


4.- La mesa, más que de expertos, de experimentados educadores ambientales (Leonardo Meza, Arturo Limón, Rosa María Romero, Adrián Figueroa y un servidor), fue un simulacro modificado del Método Delphi, en el que en una primera ronda cada uno de los educadores ambientales fijó su posición sobre los problemas centrales y la agenda pendiente de la educación ambiental de nuestro país. Para la segunda vuelta, a juicio del moderador el tema focal fue la identidad del educador ambiental formado en Programas Académicos que no alcanza a diferenciarlo en un mercado laboral o profesional.


5.- Se presentaron tres videos. Dos de estreno y uno clásico: los dos primeros fueron Costa Sur de Alejandro San Vicente y Santiago Salinas sobre la explotación, saqueo y protección de la tortuga marina en Chiapas; Compromiso con el futuro. Pasos Hacia la sustentabilidad de Damián Ortiz y Helio García, que documenta la experiencia de la organización Sendas en uno de los últimos reductos de selva en México. El clásico fue la propuesta de Educación Complementaria Comunitaria de Rodolfo López Arzola, video de vigente impacto, que en su sencillez transmite una luz para el muy oscuro Sistema Educativo Nacional. Es notable que la educación ambiental esté utilizando al video como herramienta para documentar problemas y acciones.


6.- En los videodebates programados se presentaron tres películas documentales de gran impacto para los asistentes a este 1er. Coloquio, que dieron pauta a discusiones después de la función: Sicko (E. U., 2007) de Michael Moore; La pesadilla de Darwin (Francia, Australia, Bélgica; 2004) de Sauper H., y La corporación (Canadá, 2003) de Abbott J. y Bakan J. Las tres obras apuestan a la complejidad y a documentar una parte del modelo de desarrollo que atenta contra la vida de nuestro planeta.


7.- Otro éxito fueron los muy concurridos, divertidos y participativos talleres. Su objetivo era que los facilitadotes compartieran, sobre todo, experiencias y habilidades que han ido desarrollando en el campo de la educación ambiental. Así se trabajó en torno a técnicas y estrategias didácticas de educación ambiental, el empuje de proyectos de educación ambiental, cine y educación ambiental y el controvertido -y con frecuencia difícil- tema de la complejidad en relación con la educación ambiental.


8.- Un tema fundamental del Coloquio, en función de sus destinatarios/asistentes fue el de la formación ambiental. En una mesa redonda que contó con la participación de Víctor Bedoy (Universidad de Guadalajara), Marco Alduenda (UPN/Mazatlán) Ana Luisa Bustos (IV Comité UNESCO/ Secretaría de Educación de Tabasco), Rodolfo López Arzola y moderada por Miguel Ángel Arias Ortega. En este espacio se expresaron avances de los programas académicos de educación ambiental, al igual que inercias y problemas. Es el caso de las evaluaciones externas, que lejos de realizarse para comprender y fortalecer, se realizan para perseguir, flagelar y de ser posible desaparecer los programas de formación ambiental de México.


9.- En cuanto a libros, se presentó la obra editorial de Panda, en voz de Juan Carlos Porta, empresa dedicada desde hace tres lustros a libros de Educación Ambiental. El enfoque empresarial al mismo tiempo que sensible a la crisis ambiental fue altamente aleccionador para los participantes del Coloquio. Vale la pena mencionar que algunos libros de esta editorial como el de Cambio Climático se encuentran ya en las bibliotecas de aula de todo el país.


De la misma forma Gabriela Inclán y Elvia Zúñiga, presentaron su libro: En busca de dragones, investigación realizada en la educación media básica con maestros y alumnos desde una metodología innovadora que apuesta a la entrevista a profundidad y al grupo focal.


10.- El aspecto cultural de este evento estuvo a cargo de los maestros que han desarrollado el concepto de El Maestro Equivocado: Nancy Benítez, Alfredo Páramo, Carmina Capistrán, Armando Meixueiro, Alfredo Villegas, José Antonio Forzán, Luciano Segurajauregui, Tonatiuh Ramírez y Daniel Lara; algunos de los cuales participaron con la lectura en atril de cuentos en la evolución del concepto a El Maestro Dividido. La presentación teatral estuvo en las manos y voces de Blanca Santamaría y Ruben Ynclán. El ingeniero de audio, montaje y luces fue Oswaldo Escobar.


11.- En igual forma en el marco del Coloquio de estudiantes y egresados en Educación Ambiental se inauguraron dos importantes iniciativas, el Centro de Información sobre Educación Ambiental, Ambiente y Sustentabilidad CIDEMAS, que ya tiene un pie de biblioteca de dos mil documentos (libros, revistas y videos, antologías, etc.).


También se realizó la exposición Momentos… con fotos de las nueve generaciones de la Maestría en Educación Ambiental de la UPN/095.


12.- Ya para finalizar se leyeron las conclusiones que se dividieron en tres grandes ejes que fueron irrumpiendo a lo largo del Coloquio; a) problemas, nudos por desatar y autocrítica; b) los logros alcanzados, y; c) algunas rutas a seguir.

a) Problemas: nudos por desatar y autocrítica.

De los problemas se señaló que el campo no tiene suficiente raíz teórica por lo que con frecuencia los elementos de la Educación Ambiental son tergiversados. Hay para decirlo rápido imprecisiones conceptuales graves. Tal vez este sea uno de los elementos a considerar para que todavía la educación ambiental sea marginada, amenazada o permanezca en una cómoda inercia.
No son pocos los atropellamientos institucionales a programas académicos y proyectos, esto debido a la lógica autoritaria dominante y/o al desconocimiento de los fines de la educación ambiental. Todavía se confunde la educación ambiental con disciplinas como la Ecología y cuando logra aparecer en algún escenario curricular o extra-curricular y es sometida a algún rediseño casi siempre tiende a desaparecer en lugar de fortalecerse.


Un problema central (que acarrea otros) es la falta de identidad de los educadores ambientales formados en programas académicos, incluso a nivel de posgrado, que no tienen o asumen un sentido de pertenencia al campo de la educación ambiental. Se discutió mucho sobre si esto se debe a que no existen con suficiencia espacios de desarrollo profesional o que al ya tener un trabajo como maestros en servicio prefieren los escalafones verticales y horizontales que se les ofrecen. El problema se agrava cuando se opta por esta opción de desarrollo profesional sin haber concluido los requisitos para obtener el grado académico. Los egresados en ambas situaciones se vuelven una pesada carga, en ausencia, para el desarrollo y subsistencia de los posgrados de educación ambiental.

b) Los logros alcanzados.

A pesar de las anteriores áreas de oportunidad en las que, sin duda, tendremos que trabajar los educadores ambientales, hay muchos logros que se manifestaron en el Coloquio. Ante la falta de recursos, presupuesto y dinero, los educadores ambientales han sido ricos en ideas y resistencias. Ejemplo de ello fue el mismo Coloquio que en una especie de ataque viral por Internet pudo convocar y convivir con las más diversas tradiciones de la educación ambiental de nuestro país. Durante el Coloquio fuimos partícipes de lo que están haciendo los educadores ambientales: trabajo con diversas metodologías (cualitativas y cuantitativas) para investigar en educación ambiental, creatividad para el empoderamiento y la diferenciación, capacitación de educador a educador, documentación de experiencias, discusiones sobre aspectos jurídicos, del presupuesto de política pública, de diversas formas de organización y producción. Ahora aparecen inquietudes manifiestas por fijar una agenda de verdad propia, por tratar de dar respuesta a temas como la migración, los medios, el cambio climático, la biodiversidad, el agua, la crisis del petróleo que se avecina, la partidocracia en México. Se hizo presente el educador ambiental como un traductor de la realidad. El educador ambiental como líder de la transferencia tecnológica. El educador ambiental que ya tiene voz y la comparte.

c) Algunas rutas a seguir.

¿Hacía donde ir? Sin duda, el camino ya tiene algo de andado y no se trata de regresar. Nos propusimos encontrar sinergias y éstas se han ido dando antes, durante y después del Coloquio. Tanto los Programas como los egresados de ellos se están encontrando y reconociendo para fortalecerse. Es necesario voltear hacia nuestro pasado para entenderlo, pero vivir hacia adelante. Necesitamos, por ejemplo, revisar el concepto de poder que tenemos metido en la médula y superarlo para aprender a convivir de otra manera.

Asimismo, es necesario mantener la comunicación haciendo uso de formas conocidas (redes, proyectos e ideas comunes, sitios, eventos, publicaciones, semanas, etc.) e intentar otras creativas, innovadoras, colectivas, fuertes y visibles y con acceso a las nuevas tecnologías que nos empujen hacia delante.


Queremos más programas académicos en educación ambiental, que no sean impartidos sólo una vez, que logren arraigar plantas docentes, que sean tan contundentes que se evalúen a sí mismos, sin concesiones, pero siempre para fortalecerse, ya basta de la descalificación. No a la autocomplacencia, pero tampoco a la autocensura y la culpa resultante de los indicadores. De igual manera, hacen falta más Coloquios, por que nunca más debemos estar aislados, nunca más debemos tolerar un bache de tantos años en la educación ambiental en México.
El Coloquio no es un punto de llegada ni de arranque. Es el momento de reiniciar el juego por la sobrevivencia de la especie humana y su entorno, sobre la base de lo que está en condiciones de hacer la educación y a través de su palabra.